martes, 29 de diciembre de 2015

Columna San Cadilla Reforma - 29 Diciembre 2015

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El nuevo 'líder'

Me enteré de que apenas llegaron a Ciudad Universitaria y ya los colombianos Luis Quiñones y Francisco Meza entraron al núcleo de sudamericanos de Pumas, que suele hacer camarilla e irse al carrito de los raspados que se pone afuera del Estadio Olímpico Universitario para pedir su Squirt con limoncito e hidratarse así después del entrenamiento.

Los dos cafetaleros estuvieron plática y plática con los otros jugadores, contando de sus vivencias y de otros futbolistas, sobre todo Quiñones, mientras Ismael Sosa, Daniel Ludueña y Fidel Martínez paraban oreja y esperaban que les sirvieran su "chesco".

Lo interesante del caso es que así como habla y habla, a Quiñones al parecer le gusta llevar la voz cantante en los clubes, al grado de que su compatriota Paco Meza se refiere a él con el apodo de "líder", con lo cual ya marca la pauta de que le gusta mover los hilos, al menos en un grupo de jugadores.

Sólo esperemos que eso de "líder" se aplique en la cancha principalmente y fuera de ella para situaciones positivas y motivacionales para el plantel.

Hay que recordar que Luis no salió muy bien parado de su último equipo, el Independiente de Santa Fe, de donde fue cortado por indisciplina, aunque él dice que ya dejó todo en el pasado.

Ojalá y que la palabra "líder" no signifique "grillo" en alguna jerga sudamericana, y al rato Quiñones arrastre a todo mundo en Pumas hacia el "lado oscuro" del carrito de los raspados.

El dolor de Baca

El que anda con sentimientos encontrados es Rafael Baca, mediocampista del Cruz Azul.

El futbolista de Tuxpan, Michoacán, pasa otras fiestas decembrinas alejado de su familia, que radica en Los Ángeles, California, pues ni él acá ni ellos allá tienen papeles para poder visitarse.

Baca ha buscado por todos los medios regularizar su situación. Incluso su esposa, quien tiene ciudadanía estadounidense, se fue a LA para exponer el caso de su marido.

Sin embargo, la respuesta fue que necesita vivir al menos dos años allá para poder realizar el trámite, algo que luce imposible cuando Baca tiene contrato en México y poco a poco se ha ganado un lugar en La Máquina.

Sólo que ese sabor amargo de no ver a su familia en poco más de dos años se compensa con el futuro nacimiento de su bebé en enero, que lo convertirá en padre a sus 26 años.

Baca anda feliz por este acontecimiento, aunque tenga que estar al pendiente a lo lejos, pues serán sus padres y su hermana quienes asistirán a la mujer del contención celeste cuando su primogénito llegue al mundo.

Ojalá que este bebé traiga torta bajo el brazo. Ya si no se puede un título para Cruz Azul, al menos que Baca por fin pueda ordenar sus papeles para visitar Estados Unidos, en donde creció y se formó como futbolista.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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