jueves, 31 de diciembre de 2015

Columna San Cadilla Reforma - 31 Diciembre 2015

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¡A fuerza!

Pues resulta que a toda costa y casi con calzador, hay quienes quieren meter a Víctor Valdés al futbol mexicano.

Así como pasó con Ronaldinho, a quien primero fueron a ofrecer a León y Pachuca, incluso hasta al América y Cruz Azul, y terminó en Querétaro, con la historia de gran compañerismo y disciplina que todos conocemos. Así, de la misma manera, los que manejan al ex portero del Barsa quieren meterlo a la Liga MX.

Estos intermediarios, quienes aspiran a un buen porcentaje de la negociación, 15 por ciento o más, primero intentaron vestirlo de rojinegro, y al toparse con pared cuando Atlas firmó a Óscar Ustari, se fueron por el Plan B: el Veracruz.

Como tampoco obtuvieron respuesta, sacaron el Plan C, Gallos Blancos, aunque sin saber que ahí ya estaba bien parado Tiago Volpi. Entonces sacaron el Plan D, Puebla o Jaguares, y cuando se encaminaban hacia allá, un buen samaritano les avisó que ahí no había lana.

Pero el gusanito de embolsarse unos dólares antes del Año Nuevo los llevó a La Noria, aprovechando que hay río revuelto en la administración, con eso de que Agustín Manzo terminó su contrato como director deportivo.

Los negociadores de Valdés añoran que el Plan E o F, o la letra que sea, ya me hice bolas, por fin sea la buena para meterlo en México, aunque con Jesús Corona ahí, al parecer no prosperará su idea.

Si convencen al Cruz Azul, negocio redondo y dólares a la bolsa, incluso para quien llegue a quedarse con el puesto de Manzo.

Chiva-cletas

Los gestos que Matías Almeyda está teniendo hacia el equipo desde que llegó al timón del Guadalajara cada vez lo hacen ganar más adeptos. Ahora, en la pretemporada en Cancún, decidió instaurar la bicicleta como medio de transporte.

Pues la directiva y los encargados de los viáticos no vieron tan mal que los rojiblancos se trasladaran de su lujoso hotel a las canchas en bici, y aceptaron la propuesta.

El tema es que la bicicletas no fueron rentadas ni se las prestaron allá en el resort. ¡Tuvieron que comprarlas! Así, a los viáticos les comieron unos 60 mil pesos para pagar unas 40 bicicletas.

Luego de analizarlo decidieron que estaba bien, y que quizás al final de la pretemporada las podrían donar a una institución benéfica allá en el Caribe. El problema es que, por más que buscaron, no encontraron a quién donárselas, y pues no les quedó de otra que regresar con sus bicis, con todo y diablitos.

Así que los nuevos vehículos de los jugadores de las Chivas fueron enviados desarmados en el autobús oficial del equipo desde Cancún hasta la Perla Tapatía, y ahora andan viendo qué les hacen.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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