domingo, 13 de diciembre de 2015

¡Qué sufrir, campeón!

México, Monterrey, domingo 13 de diciembre del 2015

El nombre de Israel Jiménez no estará más ligado a alguna tragedia, no más rebane, a partir de esta noche, el canterano felino se ganó un lugar especial en la historia de los Tigres.

Jiménez anotó el penalti que le dio a los de la UANL el cuarto título de Liga de su historia después de un dramático partido que se tuvo que decidir desde los once pasos, a pesar de que los auriazules llegaron al juego de vuelta con una ventaja de 3-0.

Puro drama en el Estadio Olímpico Universitario, donde unos aguerridos Pumas estuvieron al borde de una hazaña, porque después de 120 minutos ganaron 4-1 y forzaron un desempate en serie de penaltis, que pocos pudieron haber imaginado.

Un error de Jiménez les había costado hace dos años una eliminación en una Liguilla contra el acérrimo rival, los Rayados, y prácticamente fue exiliado tiempo después a los Xolos de Tijuana.

Pero volvió al club, el futbol da revanchas e Israel tuvo la suya esta noche, cuando cobró con temple de acero el cuarto penalti, en el que engañó al portero capitalino Alejandro Palacios.

Emocionado hasta el éxtasis, el portero Nahuel Guzmán le plantó un beso en la boca a Jiménez, quien después de cobrar se puso las manos a la altura de las orejas para escuchar a más de seis mil aficionados que apoyaron a sus Tigres en CU.

Un mezquino planteamiento del director técnico Ricardo Ferretti, quien falló también en el manejo de los cambios, pusieron a los Tigres cerca de una catástrofe.

Sólo una vez en más de 45 años de Liguillas, un equipo que había perdido el juego de ida de una Final por tres goles de diferencia se había coronado: el América en el Prode 85 contra Tampico-Madero.

Esta noche, por poco, Pumas igualaba la obra.

Los de la UNAM se adelantaron con goles de Eduardo Herrera a los 44' y Matías Britos a los 54'.

Conforme iban llegando los goles, Ferretti metía cada vez más jugadores de corte defensivo y retiraba a sus atacantes. Así entraron José Torres y Antonio Briseño por Rafael Sobis y Jurgen Damm, respectivamente. Después entró Egidio Arévalo por Jesús Dueñas.
A los 87', Silvio Torales hizo el 3-0 y forzó los tiempos extras que destrozaron los planes de Tigres.

Sin embargo, los Pumas llegaron a la prórroga en inferioridad numérica por la expulsión de Herrera por doble amonestación tras una falta a Antonio Briseño.

Herrera vio la roja cuando golpeó al defensa unamita al intentar alcanzar un balón en una jugada que pudo terminar en el cuarto gol puma después de que un remate de Fidel Martínez que salvó Guzmán.

Los Tigres aprovecharon su superioridad numérica y un golazo de André-Pierre Gignac a los 103 minutos permitía que los felinos regios acariciaran el título.

El mismo francés tuvo la oportunidad de sentenciar la Final, pero falló en un mano a mano con Palacios. Después, el defensa auriazul Hugo Ayala vio la tarjeta roja a los 115 minutos. Dejaron con vida a los Pumas y cerca estuvieron los Tigres de pagarla.

A los 118 minutos, Gerardo Alcoba se encontró un balón en el área y lo empujó para el 4-1, 4-4 global.

Un incrédulo Ferretti, recibía en silencio las palabras de Joffre Guerrón, quien se quedó en la banca.

Llegaron los penaltis, así como en la Final de la temporada 81-82 y ahí, Tigres no falló. Anotaron Gignac, Juninho, José Rivas y Jiménez, mientras que por los Pumas fallaron Fidel Martínez y Javier Cortés, a quien Guzmán le atajó el penalti. 

Sucedió en 1978, luego en 1982, después en el 2011, esta noche llegó la cuarta estrella, Tigres es campeón.

Por: Fernando Vanegas