domingo, 17 de enero de 2016

Arman fiesta a golazos

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México, Monterrey, domingo 17 de enero del 2016

Los auténticos campeones a veces precisan de una fracción de minutos para resolver un partido. Algunos recurren a la magia que guardan en sus botines para encender a las multitudes. 

Como el alumno que empieza el semestre después de haber sido el mejor de su clase en el anterior, Tigres se presentó anoche en casa, administrando su potencial, dosificando e incrementando las emociones de acuerdo a los tiempos. 

Su afición, que había disfrutado una ceremonia inaugural del Clausura 2016 rematada espectacularmente con fuegos artificiales, moderó también la intensidad de su apoyo para luego ir subiendo los decibeles conforme transcurría la parte complementaria.

La diosa fortuna esquivó un par de ocasiones al crack francés André- Pierre Gignac, quien estrelló un balón en el poste y otro en el travesaño frente a un desvalido Morelia que se refugió la mayor parte de la noche en el último tercio de la cancha. 

Al 67', cuando Gignac se plantó solo frente al arquero Carlos Rodríguez y éste le desvió el disparo con la punta del pie, no faltó algún pícaro aficionado que susurrara: "se le apareció el 'Pikolín'", recordando aquel mano a mano con el portero de los Pumas en los tiempos extra de la Final pasada. 

Sin embargo, los felinos entraron en una fase de inspiración. Una genialidad de Javier Aquino y la recomposición de Gignac con su enésimo gol de antología dieron al partido el toque festivo y de celebración para el que estaba destinado.

Los campeones plasmaron en el campo el pensamiento que los identifica ya como uno de los grandes del balompié mexicano.

Reiteraron sus principios básicos, esos que el público leyó a través de la pantalla gigante en la ceremonia inaugural. 

"Para nosotros no existe el mañana", "renunciar no es ninguna opción", "cuando eres tigre intentarlo no es suficiente", "nuestra mejor oportunidad es hoy", "cree en ti, cree en tu sueño". 

Y en efecto, Aquino, Gignac y otros nueve compañeros despertaron al tigre que llevan dentro. 

Una multitud eufórica agradeció el golazo del francés, haciendo una adaptación de aquella famosa canción de los Beatles, "Hey Jude", "Laaa, la, la, lara, la, laaa, Giiignaaac". 

Los Libres y Lokos, así como un sector de aficionados ubicados en la sección de Preferente se pusieron de pie para estirar sus bufandas y al poco rato las casi 42 mil personas hicieron la "ola" con un júbilo semejante al de la noche que la estrenaron en un México-Argentina en 1984.

Por: Marco Almaraz 
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