miércoles, 6 de enero de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 06 Enero 2016

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El verdugo de De Buen

Ahora que ha fichado por Santos Laguna, no puedo sino desear que Diego de Buen regrese al protagonismo, aunque tampoco puedo evitar pensar a qué se debió que su carrera se fuera a un tobogán sin fin en los últimos tres años y medio.

Puma desde la cuna, de una familia íntimamente ligada a la UNAM y al club, Diego hizo las inferiores de 2007 a 2011, pero tuvo tan mala suerte que su incursión en el primer equipo se dio en los tiempos en los que Alberto García Aspe tomó el cargo de vicepresidente deportivo, en mayo de 2012.

Una de las tantas "joyas" de Aspe fue prestar a De Buen al Puebla cuando el chico tenía apenas siete partidos en Primera División y ya había mostrado su gran talento tanto con Pumas como con la Sub 20, aunque lo peor estaría por venir.

En el contrato que hizo con el Puebla, Aspe puso opción de compra y, según él, colocó una cantidad que los Camoteros "no podrían pagar". Al finalizar el Apertura 2012, David Cabrera se rompió y Aspe, que no tenía recambio porque había retacado la delantera con Emanuel Villa y Luis García, hizo feliz de la vida planes para recuperar a De Buen para el siguiente año, pero tremenda sorpresa se llevó cuando el Puebla le puso los billetes en el escritorio y se llevó en propiedad al canterano felino.

El resto de la historia para De Buen es un calvario sin final. Por supuesto, su paso por La Franja rayó en la intrascendencia (como los de casi todos quienes pasan por ahí) y tras dos años se fue a Pachuca, donde tampoco fue figura en dos torneos. En el Apertura 2015 acabó en Xolos, con quienes apenas jugó seis partidos, antes de mudarse a Torreón.

De Buen estaba llamado a ser figura de Pumas y hay quienes lo veían con madera para el Tri, pero no volvió a vestir ninguna de las dos playeras por obra y gracia de ese personaje que hoy comenta en la tele, porque no dio el ancho como directivo, mientras Diego de Buen, apenas a sus 24 años, ya va por su quinto club cuando nunca debió irse de Ciudad Universitaria.

Le va bien

Como ya ando clavado con el asunto "yutubero" de Marc Crosas, no puedo dejar de comentarles que en estas fiestas le fue bastante bien al jugador de Cruz Azul.

La vez pasada que les platiqué la historia de que abrió su canal en YouTube y que está haciendo una serie en la que refleja sus andanzas en la rehabilitación de la fractura de rodilla que sufrió el torneo pasado, el catalán tenía por ahí de la víspera navideña mil 186 suscriptores y 10 episodios en su serie Marc Crosas A El Paso.

Hoy, su serie cuenta con dos episodios más y ya tiene mil 644 suscriptores. Nada mal para una quincena en la que las oficinas y las salas de cómputo de las escuelas están vacías.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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