lunes, 11 de enero de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 11 Enero 2016

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La novelita de Torales

Y ahora que el año empezó de la manera más nefasta para Pumas, con eso de que dejan entrar a vendedores ambulantes a sus entrenamientos y pierden oootra vez en Monterrey, déjenme les cuento que lo exquisitos que no se ponen con sus barristas, sí lo hicieron con el caso de su jugador Silvio Torales y todo el proceso para echarlo de CU, desde que lo pusieron transferible hasta que se fue (prestado) al Cerro Porteño de su natal Paraguay.

Resulta que al jugador le avisaron al principio que ya no entraba en planes, con todo y que hizo el gol con el que empató Pumas el global ante Tigres en la Final, y que le iban a buscar acomodo en México, pero sucede que a la mera hora no lo soltaron durante el Draft de diciembre pasado, lo tasaron muy alto y sólo en calidad de préstamo, que porque a lo mejor siempre sí lo iban a necesitar al no tener seguro aún en ese momento al colombiano Luis Quiñones.

Después lo mantuvieron en los entrenamientos del equipo cuando comenzó la pretemporada, pero eso sí, le mencionaron que no se la creyera porque a lo mejor sí se iba.

A la par, el Cerro Porteño que fue uno de los que más se interesaron por Torales, preguntó por él, pero les dijeron que el jugador no iba a salir porque, como tenían Libertadores y Liga, a lo mejor sí lo ocupaban, pero, en cuanto llegaron los colombianos Meza y Quiñones, entonces sí le dieron un patín en salva sea la parte justo cuando Torales ya no tenía chances de fichar en México porque ya había cerrado el Draft.

Para su fortuna, el Cerro todavía no cerraba sus fichajes y, con el riesgo de que oootra vez estuvieran jugando con él, se aventó a preguntar de nuevo, y ahora sí se cerró el trato, a préstamo porque, según los felinos, quieren tener de vuelta al jugador en un año para ver qué hacen con él.

Mientras no pase como con el "Pikolín" Marco Palacios, que lo prestaron a Morelia y ahora ya ni saben dónde meterlo.

Maquillaje corrido

Quien andaba diciendo que la remodelación del Estadio Cuauhtémoc era una simple maquillada, hoy se ha de estar muriendo de la risa, pues al parecer a menos de dos meses de reabierto, ya se le "corrió" el maquillaje al coso de la Angelópolis.

En días anteriores circularon ese tipo de fotos que le pueden doler más que un gancho al hígado al Góber poblano Moreno Valle, en las que se aprecia que una tira completa de lonas de las que forman la cubierta, tipo bolsa de mandado, se desprendió de la estructura que la sostenía y quedó volando, dejando ver el esqueleto vetusto que todos conocemos del Cuauhtémoc.

Para una obra que costó 688 millones de pesos, qué gacho que no duró todo en su lugar ni dos meses.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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