miércoles, 13 de enero de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 13 Enero 2016

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Cuestión de fe

En este inicio de año hubo mucha actividad por la Basílica de Guadalupe. De todos es sabido que muchos futbolistas son devotos de la Morenita del Tepeyac.

La primera que pasó a darle gracias por todo lo vivido en 2015 fue Charlyn Corral, quien, acompañada de sus padres, fue a escuchar misa, a rezar un rato y a llevarse un poco de agua bendita antes de tomar el vuelo de regreso a España.

Vaya que Charlyn tiene mucho que agradecer, pues luego de "pecar" de sincera, casi la bajan de los Juegos Panamericanos y la expulsan del Tri Femenil. Después se contagió de varicela en plena justa, donde se quedó con la ganas de ir por una medalla. Pero después le llegó el contrato con el Levante y hoy está peleando por el Pichichi en la Liga de España.

Y los que tampoco se quedaron con las ganas de ir a dar gracias por un nuevo año, deseando que las cosas puedan darse de mejor manera en este 2016, fueron los integrantes del Santos, quienes antes de viajar a León pasaron a rezar y a visitar la Basílica. Hasta foto se tomaron con decenas de feligreses, que no desaprovecharon el momento para convivir con el cuadro de La Comarca.

Eso sí que es darse baño de pueblo, no como otros que yo conozco.

Un papá maestro en La Noria

¿Se acuerdan que les había platicado de la presencia del hijo del técnico Tomás Boy en La Noria? Bueno, pues ahora les platico qué anda haciendo.

Me acabo de enterar de que Claudio Boy está con El "Jefe" para aprenderle todo lo necesario para convertirse en entrenador.

Por eso no es raro ver al chaval de Boy con ropa de entrenamiento durante las prácticas, atento a lo que diga y haga su padre. Pero no se me asusten, Claudio no cobra ni un centavo, pues no está en la nómina celeste.

Ojalá que Tomás no fracase o explote pronto, porque a su hijo se le acabarían sus prácticas de campo.

No hay 'compus'

La loable campaña del América de Gol por la Educación en el año de su Centenario tuvo el peor de los inicios.

Y es que las Águilas cantaron a los cuatro vientos antes y durante el duelo con el Puebla que, a partir de este torneo, donarán 100 computadoras con internet a escuelas que lo necesiten por cada gol que anoten.

Pero en el arranque de la campaña, que coincidió con el primer partido en casa del América ante un rival que se suponía se iba a llevar la canasta llena de anotaciones, pues los delanteros echaron la fiesta a perder, ya que los azulcremas se fueron en cero y al menos en la primera semana de 2016 no hubo computadoras para nadie.

Miren que no le voy al América, pero una campaña así me hace desear que a partir de la Jornada 2 metan un chorro de goles. A ver qué dice el Atlas.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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