jueves, 14 de enero de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 14 Enero 2016

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Retacan infierno

Comienza a ser ya una costumbre que en algunos sectores del Estadio Nemesio Diez, como Sombra Preferente y Sombra General, los últimos espectadores en llegar al inmueble vean el partido desde los accesos o en los pasillos, pues ya no encuentran lugar en las gradas.

Conforme han avanzado los trabajos de remodelación con motivo del centenario del Toluca, el aforo en La Bombonera se ha reducido.

Las cuatro esquinas del estadio ya fueron demolidas para dar paso a la construcción de los "macroapoyos" que serán parte clave del proyecto.

Sin embargo, parece que los encargados de emitir el boletaje no han calculado correctamente la situación, lo que deriva en un sobrecupo en las localidades que no están numeradas, como ocurrió en el juego contra Tigres.

Esto es menos evidente en Sol, donde las barras choriceras permanecen de pie y como sea se amontonan.

Ojalá que no ocurra un accidente antes de que la directiva del Toluca tome cartas en el asunto.

No ven la luz

Y ya que andamos en los infiernos, déjenme les platico que esto de la disminución del aforo es sólo uno de los problemas que tienen los Diablos en este arranque de 2016 con la remodelación de su estadio, la cual les vino a caer justo con el regreso del equipo a la Copa Libertadores, algo que ha provocado otro problema.

Y es que parte de los trabajos incluye retirar el alumbrado de La Bombonera, lo que dejará la cancha a oscuras al menos para las fechas de dos partidos de la Segunda Fase del torneo de Conmebol.

Los Diablos no tendrían bronca para el juego del 17 de febrero ante el Gremio de Brasil, pero después la cosa ya luce sin luz. La directiva está checando qué puede hacer para no dar ventajas a sus rivales.

Una opción que ha sondeado es la de contratar un alumbrado móvil, que sólo sirva para las dos noches en que los rojos reciban a la Liga Deportiva Universitaria de Quito y a San Lorenzo, el 5 y 12 de abril, respectivamente.

Sin embargo, además del costo que esto implicaría, los Diablos Rojos no están seguros si Conmebol, que de por sí suele ponerse "mamila" con los clubes mexicanos, apruebe esta medida.

Por ello, el Toluca contempla la posibilidad de desplazarse a otro estadio, pero no al vecino Alberto "Chivo" Córdoba, hogar de los Potros de la UAEM, sino al Estadio Azul, que también está cerca, pensando que hay un buen de fans del Diablo aquí en la Capital.

Sin embargo, más de uno ya se opuso rotundamente a esta opción, no vaya a ser que por jugar ahí se les pegue algo de la malaria del Cruz Azul y adiós títulos al menos por 18 años...

¿Qué harían ustedes?

Mail: san.cadilla@reforma.com
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