domingo, 14 de febrero de 2016

A pesar de todo no dejan de alentar

Anuncios
México, Monterrey, domingo 14 de febrero del 2016

El típico carnaval que se celebra cada 15 días en la casa de Tigres ayer no quedó mal, incluso, a pesar del resultado, los poco más de 40 mil espectadores se fueron con el sabor de boca de haber visto un partido lleno de espectáculo.

A pesar del gol de Dayro Moreno, los decibeles en el Uni explotaron con cánticos de los "Incomparables", quienes no callaron aun con la expulsión de Rafael Sobis minutos antes de terminar la primera mitad.

Para el segundo tiempo, las emociones dentro de la cancha inundaron el cotejo, mientras que en la tribuna el nerviosismo resplandecía.

El asombro entre los asistentes llegó con la segunda anotación de Moreno, la oportunidad del regalo de oro de los 400 partidos ganados para "Tuca" se alejaba.

El error de Nahuel hizo que la afición se prendiera aún más. No hubo reproche alguno.

La magia de André-Pierre Gignac tuvo otra presencia en casa; el francés levantó los miles de brazos presentes con su bombazo; la hora del desenlace llegaba y Tigres se acercaba a la igualada.

La afición, como ya es costumbre, se le rindió al europeo coreando su nombre con efusividad y esperanza, antes de dar el último empujón a los suyos con gritos de "¡Dale, campeón!".

Sin embargo, el anhelado gol del empate no llegó, pero eso no fue motivo para que afición dejará de alentar a sus felinos.

Por: Enrique Cavazos
Anuncios