martes, 9 de febrero de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 09 Febrero 2016

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La envidia de todos

Es normal que medio mundo sueñe con tener una playera firmada por Lionel Messi, incluso una postal muy común es ver que en cada partido de La "Pulga" con el Barcelona, no sólo uno, sino varios rivales se le acerquen para pedirle su preciado jersey.

Resulta que Cristian Campestrini no tuvo necesidad de esperar a que el Puebla ganara la Copa Libertadores para optar por llevarse la playera de Leo.

Antes de partir a Buenos Aires para enfrentar a Racing Club por la vuelta de la Primera Fase del torneo de Conmebol, el arquero de La Franja recibió un playera del Barsa firmada por el mismísimo Messi.

Como niño, lo primero que hizo Campestrini fue postear en su cuenta de Instagram el momento donde su compatriota le estampa la rubrica a la playera.

¿Cómo la consiguió? fácil... o bueno, no tanto...

Para agenciarse este trofeo debió interceder un intermediario de nombre Roberto López, quien es el tatuador oficial de Messi, Luis Suárez, Neymar y por supuesto, de Campestrini. Quien en una escapada a Barcelona le hizo el favorcito a su cuate, que seguramente llegará bien motivado con tremendo regalo al partido frente a La Academia.

Se pierde la boda

Carlos Reinoso se perdió la boda civil de su hija menor, Karla, quien el viernes contrajo nupcias por la mañana en el registro civil de Coyoacán. La joven estuvo acompañada de su madre y algunos familiares cercanos y como el "Maestro" tenía partido ese día, no hubo modo de que pudiera tomarse unas horas para viajar a la Ciudad de México a acompañar a su heredera.

El técnico, que estaba en tres y dos por el horroroso inicio de torneo que tiene el Veracruz, sabía que se jugaba su continuidad y prefirió no moverle ni hacerle al valiente a pesar de que estaba en Querétaro, donde los Tiburones visitaban a los Gallos, con los cuales también perdieron.

Como todo un profesional que ha sido en sus más de 30 años de carrera como entrenador, Reinoso se metió de lleno a la concentración y habló fuerte con sus jugadores. Para su fortuna, la tecnología fue su aliada pues a través del Whatsapp le fueron dando los pormenores de la ceremonia, con videos y fotos, además no faltó la llamada de felicitación y la promesa de organizar una gran asado el fin de semana, para festejar como se debe y qué mejor si se combina con un triunfo sobre el América el viernes.

Lo que sí es que Reinoso ha pedido a su hija que su boda por la iglesia se dé una vez que finalice la temporada, porque por nada del mundo quiere dejar de llevarla al altar.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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