miércoles, 16 de marzo de 2016

Columna San Cadilla Mural - 16 Marzo 2016

¿A dóoonde iráaa?

Pues una vez más el amor entre Jorge Vergara y José Luis Real llegó a su fin.

En esta ocasión, en la directiva veían que como que su chamba ya no estaba rindiendo frutos y lo traían en la mira.

El entrenador sintió que ya no confiaban en su trabajo y que esa desconfianza venía de Tepic.

De hecho, esa poca fe en la labor del "Güero" empezó a darse desde que arrancaron los convenios entre las Chivas y los Coras.

No sé si recuerden, pero si no se las refresco... la memoria. El "Güero" y Juan Carlos Ortega estaban armando el proyecto de aquel equipo de la Liga de Ascenso, cuando tomó el control José Luis Higuera y de pronto ya no hubo futuro por allá para el DT y su grupo de trabajo.

Ahora, justo cuando curiosamente el Atlas está en busca de un director de Fuerzas Básicas, el DT decide hacerse a un lado y quitarse la camiseta rojiblanca.

Qué casualidad, ¿no?

En la mira

Siempre he pensado que eso de quejarse de los árbitros es de los peores deportes que practica el mexicano, pero también es de los más populares.

Aficionados, directivos, jugadores y, por supuesto, entrenadores culpan a los silbantes de las derrotas o, en el mejor de los casos, afirman que fueron parte de las mismas.

Con frases como: "Quiero ser muy respetuoso de los árbitros, peeero..."; "A mí no me gusta hablar del arbitraje, peeero..."; "Nunca hablo de ellos, peeero...", o "Siempre he creído en la honestidad de los árbitros, peeero...". Los protagonistas de este deporte (me refiero al futbol) se lanzan a justificar sus malas actuaciones con un tercero como escudo.

Lo increíble es que las quejas siempre aparezcan de la manera menos productiva, pues quienes se sienten agraviados gritan a los cuatro vientos, exhiben a los silbantes y los culpan de todos sus males, lo cual generalmente provoca peores actuaciones.

Y efectivamente raro es el caso en el que exista saña contra un equipo, pero sí contra una persona.

Son humanos y, por lo tanto, sienten, así que un ejemplo de lo que puede pasar es lo que está viviendo Rafael Márquez.

Los árbitros sienten que el defensa del Atlas se dirige a ellos con altanería, malas palabras, les gritonea y quiere exhibirlos; en pocas palabras, que los trata mal.

¿Qué sucede? Muy sencillo, cada jugada del "Kaiser" la ven con lupa y todo se lo marcan. No es que inventen penaltis, no es que se equivoquen, simplemente no le dejan pasar una.

¿Cuál podría ser la solución? A mí me parece muy fácil, pero se las dejo de tarea a los dirigentes del Atlas y al propio Rafa.

El ex non grato

Ahora que se destapó el escándalo de la empresa que sirvió como intermediaria para las transferencias de Jackson Martínez y Diego Reyes al Porto, entre los nubarrones surgió el nombre de Guillermo Lara.

Pero en las oficinas de la calle Colima, antes de que el gallo cantara, lo negaron tres veces. Sí, para la Federación Mexicana de Futbol el promotor-empresario no tiene ningún vínculo con la Liga MX o el Ascenso MX.

Es decir que, aunque hace dos años se apareció por Celaya para adquirir al equipo, hace unos meses presentó de manera oficial al delantero Alfredo Moreno, ocupa el palco de honor del cuadro astado en cada partido como local y no tiene empacho en decir que con su capital pondrá al equipo en Primera División, los femexfutos lo niegan y desconocen.

Claro, porque su amigo Justino Compeán, con quien cerraba la organización de partidos amistosos del Tri y anteriormente contrataciones para el Necaxa, dejó muy bien colocado su nombre.

Ya veremos en qué quedan las investigaciones sobre el Bandido (así se llamaba su empresa, no es que yo ande inventando apodos).

Mail: san.cadilla@mural.com