lunes, 28 de marzo de 2016

Columna San Cadilla Mural - 28 Marzo 2016

Dávila allá, Guzmán acá

A quien de plano le dijeron que a Guadalajara ya no venga, salvo para comerse alguna torta ahogada o tomarse un tejuino ahora que llegue el calor, es a Alvaro Dávila.

Si recuerdan, en 2013, cuando TV Azteca adquirió la franquicia de los Zorros, el ex intérprete de "Brujería" (¿no habría servido que se aventara esa cancioncita en algún medio tiempo del Atlas en el Jalisco?) era el presidente del Comité de Futbol de la empresa, pero en los últimos meses los resultados del equipo rojinegro y el Morelia no han sido lo que el alto mando del Grupo Salinas esperaba.

Sobre todo en los objetivos que se trazaron, como el de quitarle la etiqueta de equipo perdedor a los tapatíos y salvar del descenso a los michoacanos.

A esto súmenle que en los últimos meses la poca química o la diversidad de formas de trabajar entre Dávila y Gustavo Guzmán se ha ido acentuando.

Es por eso que ahora Álvaro debe enfocarse única y exclusivamente en salvar a los michoacanos para cuidar bien la chamba y dejar que Guzmán haga y deshaga en Jalisco, porque ganas de jubilarlo a temprana edad no le ha faltado al dueño, pero como sabe que tocar a Dávila es tocar a Paty Chapoy, pues desde arriba prefieren llevar la fiesta en paz y no provocar que la señora de los espectáculos les arme un show con una sonora renuncia.

Por lo menos los Monarcas el sábado ya cortaron la mala racha y con el triunfo de 2-0 en el juego que tenían pendiente ante los Jaguares se pusieron a un punto de las Chivas en el descenso de este torneo y, ¿qué creen? que también se pusieron a 10 de su hermanito el Atlas.

Lindo negocio

No lo nieguen, seguro a más de uno se le enchinó la piel y se le movieron las fibras cuando la afición se organizó para llevarle serenata a la Selección Mexicana hace ya casi dos años en la ciudad de Fortaleza, durante el Mundial de Brasil, en un acto que por lo inédito convocó a mucha gente y hasta provocó que los Tricolores se asomaran desde los balcones de su hotel para cantar al ritmo del "Cielito Lindo".

Pero les cuento que toda la espontaneidad que tuvo esa acción y que por lo mismo tuvo éxito, ha sido empacada y trasladada por uno que salió vivo para los negocios, para convertirlo en un producto de consumo.

Ya desde septiembre de 2015, previo al partido contra Argentina en Dallas y ahora antes del duelo contra Canadá en Vancouver, el mariachi se presentó en el hotel de concentración del Tricolor, sin que los jugadores siquiera se asomaran para agradecer la serenata.

¿La razón? Muy simple. Resulta que dichos eventos fueron pagados por Pancho Villa's Army, un grupo de animación en Estados Unidos que ha aprovechado la idea de la serenata para jalar miembros y de paso vender boletos y paquetes para los juegos del Tri por aquellos lares. ¿Qué tal?

Así que de espontáneas no tienen nada las visitas de los cantantes improvisados a las concentraciones tricolores, aunque por lo festivo, pachanguero y pambolero que le gusta ser al mexicano promedio, claro que llama la atención y genera impacto en redes sociales con su versión del "Cielito Lindo".

Habrá que ver cuánto les dura el chistecito, porque eso de ir a cantar y que no se asomen ni los utileros, es como el desaire de la novia al novio de rancho.

Papá 'Chatón'

El que anda feliz porque ya se estrenó como papá es nada menos que Jorge Enríquez, el canterano de las Chivas que aprovechó el receso de la Liga para no viajar con su equipo, el León, tras pedir permiso para estar en Guadalajara y, junto a su joven esposa, recibir la llegada de Matías, el primer heredero de su dinastía. Allá en el Bajío reportan que al "Chatón" le ha sentado bien lo del matrimonio, aunque haya sido express, por lo que esperan que la paternidad le venga todavía mejor. Ya sólo le falta jugar más ¿no creen?

Mail: san.cadilla@mural.com