jueves, 3 de marzo de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 03 Marzo 2016

La 'parábola' del penal

La goleada 4-0 del Cruz Azul sobre Monterrey hizo olvidar la pifia de Joffre Guerrón desde los once pasos, en una acción en que al ecuatoriano le salió el tiro por la culata.

Más allá de que maneja en sentido contrario dentro de La Noria, además de que ha llegado tarde a las citas previas a los entrenamientos, sus berrinches en la cancha no han pasado desapercibidos.

A Guerrón no le ha gustado salir de cambio en algunos partidos, y mostró su molestia al principio del torneo, cuando tuvo que comer banca antes de ser titular, pues físicamente no estaba al 100.

Sólo que el penalti errado parece que le llegó como karma, por ser egoísta y molestarse ante las indicaciones del cuerpo técnico.

Curiosamente, el martes anterior, en la goleada 5-2 del conjunto cementero sobre Cafetaleros de Tapachula, Guerrón arrebató el balón a Christian Giménez para cobrar un penalti.

El "Chaco" no tuvo empacho en dejarle el esférico al ex de Tigres, pero desde la banca llegó el mensaje de que lo cobrara Matías Vuoso, quien no tuvo más que pedirle la pelota a su compañero para ejecutar y anotar el tercero de la noche.

Sólo que cuando El "Toro" le pedía el balón a Guerrón, éste volteó molesto hacia la banca como pidiendo una explicación y hasta se tardó en colocarse detrás del área grande para que Vuoso pudiera cobrar la pena máxima.

Y el sábado que le dan el balón, resulta que lo falla.

Así que, acuérdate Joffre, el que mucho abarca, poco aprieta.

El 'ejemplo' de Britos

Parece que el Olimpia de Paraguay se inspiró en Pumas para tratar de solucionar un problema interno que, dicen allá en suelo guaraní, pudiera ser parte de la causa de que el equipo ande por los suelos.

Sucede que así como los felinos tomaron cartas en el asunto con el numerito que armó Matías Britos, al que mandaron unos días a la Sub 20, la directiva del Olimpia también separó a su jugador William Mendieta por un motivo disciplinario, pero relacionado con el aspecto nutricional -entiéndase que no tiene la forma física para jugar a la altura del torneo-, y lo enviaron también a la reserva.

Pero quienes conocen de cerca a los dirigentes del club paraguayo traen la versión de que tanto Mendieta como los jugadores Salustiano Candia y Víctor Centurión son las "manzanas podridas" que han metido ruido en el vestidor, causa probable por la que el equipo está en la última posición del campeonato paraguayo.

Por lo pronto ya le pusieron el alto a Mendieta, ya que si no se pone a tono podrían rescindirle el contrato y de paso les advirtieron a los otros dos que algo parecido les sucedería.

Si Britos quiere respirar tranquilo, pues que piense que al menos él ya está de vuelta en el primer equipo de Pumas y hasta sirvió de ejemplo para limpiar la casa en su rival de esta semana en la Libertadores.

Mail: san.cadilla@reforma.com