viernes, 4 de marzo de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 04 Marzo 2016

De buen diente

Cuauhtémoc Blanco pasó de ser un amante de los chiles rellenos, la pancita y las enchiladas estilo Guerrero, a todo un experto culinario.

A continuación de que el Estadio Azteca se le rinda mañana en el marco de su homenaje con el América, al "Cuau" no se le ocurrió mejor lugar para celebrar que en la Central de Abastos de la Ciudad de México y por ello, apenas termine el partido, emprenderá el viaje al oriente de la capital.

Pero antes de que piensen que al "Temo" le ganó la nostalgia y quiere revivir viejas épocas en las que lo mandaban por un kilo de huevo o de jitomate, les cuento que el jugador irá a empacarse unos suculentos cortes de carne y quizás por ahí una que otra empanada en su cuarto restaurante, Central 10.

A colación viene una anécdota de cuando el "Cuau" era jugador del América y visitó Buenos Aires. En un lujoso mesón argentino, un mesero le ofreció un churrasco, lomo, arrachera, bife de chorizo... pero en lugar de todo eso sólo pidió un "bisté".

Lo más curioso es que Blanco odiaba los mariscos en su juventud, pero al codearse con la "high society" no le quedó de otra que clavarle el colmillo a un buen ceviche o a unos ostiones, a tal grado de que hoy es dueño de otros tres restaurantes que se especializan en comida del mar.

Busquen en Miami

Hace unos días reportaban como desaparecido a Mohamed Morales, ex dueño del Veracruz y uno de los encargados de la edificación del Estadio de Acapulco, que por cierto sigue en obra negra.

Incluso se lanzó el rumor de que lo habían secuestrado, pero nada, pues que la familia del empresario nunca se apareció ante la Justicia ni hizo olas.

Todo apunta a que el ex amigo de la cantante Belinda "anda huido" por haber defraudado a la Secretaria de Comunicaciones y Transportes a causa de incumplimiento con varias obras que le fueron encargadas.

Ahora que platiqué del tema con unos amigos, me comentaron que por qué no se les ha ocurrido buscar al señor Morales en Estados Unidos, para ser más precisos en Miami.

Resulta que por allá está exiliado el ex americanista Carlos Infante, quien también puso tierra de por medio porque acá tiene varias demandas por haber defraudado a varios jugadores de las Águilas como Germán Villa, Carlos Sánchez, Guillermo Ochoa y Salvador Cabañas.

Me dicen que Infante compró una taquería por aquellos lares y no piensa volver en un largo, pero laaargo tiempo.

A lo mejor se reencuentran por allá los señores Infante y Morales, a quienes unía una estrecha amistad.

Si no, que les pregunten del pachangón que Morales le armó a Infante hace dos años en su residencia de Jardines del Pedregal, a la que hasta Cuauhtémoc Blanco asistió.

Mail: san.cadilla@reforma.com