lunes, 28 de marzo de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 28 Marzo 2016

Lindo negocio

A más de uno se le puso la piel de gallina y se le movieron tooodas las fibras cuando la afición se organizó para llevarle serenata a la Selección Mexicana en la ciudad de Fortaleza durante el Mundial de Brasil, en un acto que por lo inédito convocó a muchísima gente y hasta provocó que los Tricolores se asomaran desde los balcones de su hotel de concentración para cantar al ritmo del "Cielito Lindo".

Peeero les cuento que toda la espontaneidad que tuvo esa acción y que por lo mismo tuvo éxito ha sido "empacada" por un listillo que la ha convertido en un producto de consumo.

Resulta que en septiembre, previo al partido contra Argentina en Dallas y ahora antes del duelo contra Canadá en Vancouver, el mariachi se presentó en el hotel de concentración del Tricolor, sin que los jugadores siquiera se asomaran para agradecer.

Y es que de primera mano sé que dichos eventos fueron pagados por Pancho Villa's Army, un grupo de animación en Estados Unidos que ha aprovechado la idea de la serenata para jalar miembros y de paso para vender boletos y paquetes para los juegos del Tri por aquellos lares.

Así que de espontáneas no tienen nada las visitas de los cantantes improvisados a las concentraciones tricolores, pero vaya que ha generado atención e impacto en redes sociales con su versión del "Cielito Lindo", que seguramente les está llenando de dólares los bolsillos. Habrá que ver cuánto les dura el chistecito, porque eso de ir a cantar y que no se asomen ni los utileros, con todo respeto, está bien gacho.

Tiempo de ayudar

Así como el gremio futbolístico suele unirse en momentos difíciles y ya en otras ocasiones han apoyado a gente como Mauricio Peña (q.e.p.d) o el recién fallecido ex árbitro Juan Genaro Medrano, hoy debería voltear hacia el norte, donde Ricardo Llanes Toro, ex jugador de Tigres en los 90 lucha contra el cáncer de linfoma.

Hace 5 años el defensa echó mano de su seguro de gastos médicos para intentar combatir la enfermedad, pero como suele suceder en estos casos, se llegó al tope impuesto por las aseguradoras y Llanes Toro quedó a la deriva.

Para solventar los gastos, su hijo Jonathan, pateador del equipo de futbol americano Auténticos Tigres organizó una rifa en la que apenas recaudó 5 mil pesos, y aunque además se ha pedido ayuda a través de Twitter, todo el mundo sabe que las qumioterapias son muy costosas.

Por ello, es hora de que salga a relucir una vez más el buen corazón de muchos de los que jugaron con él, de los que lo conocieron o de otras asociaciones que puedan brindarle apoyo a un jugador caído en desgracia, cuya historia prueba una vez más cuán ingrata puede ser la profesión y que cada vez se hace más grande la necesidad de que la Comisión del Jugador tome cartas en el asunto e implemente de una vez por todas un programa de fondo para el retiro de los futbolistas.

Mail: san.cadilla@reforma.com