martes, 12 de abril de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 12 Abril 2016

¡Pa' que se cansen!

Si Guillermo Vázquez y Antonio Sancho ya andan diciendo que es muy cansado todo este asunto de viajar y volver viajar para poder cubrir los compromisos de Libertadores y Liga, me enteré de que todavía el Emelec le añadió más limón a la herida al darles la sorpresita de cambiar de sede a un lugar a tres horas de distancia.

Resulta que el Emelec siempre juega como local en el Estadio George Capwell, pero lo están remodelando y se espera que quede hasta agosto, por lo cual desde principio de año avisó que alternaría sus sedes para Copa y Liga en las localidades de Portoviejo y Manta, pero además usaría también el Alberto Spencer de Guayaquil, donde en primera instancia estaba programado el partido contra Pumas.

Emelec se estrenó en Libertadores en Portoviejo, luego fue a Manta y ya no llegó a Guayaquil, ciudad a la que es más fácil llegar desde Quito, la capital, y se quedó en Manta, a tres horas y media de camino terrestre desde Guayaquil, lo que implicó mayor tiempo de traslado para los universitarios.

Así que si vienen más cansados y luego no salen las cosas el fin de semana contra Jaguares en la Liga, ya sabremos que el Emelec cobró un poco de venganza por su eliminación en la Libertadores.

Posdata

Por cierto, un mensaje para Memo Vázquez: si utilizó a Josecarlos Van Rankin en el lateral derecho ante León -cometió el error del primer gol visitante el domingo en CU- para descansar al titular, Marcelo Alatorre, sería conveniente que el que tenía que guardar reposo ¡no juegue los 90 minutos con la Sub 20 ese mismo día en la mañana!

Además de todos modos Van Rankin, de capa caída desde hace meses, terminó dejando su lugar por Javier Cortés en el complemento.

Les toca camión

El que sufrió la modificación del horario del partido entre Pumas y León, fue el primer equipo de los Panzas Verdes.

Con el anuncio del jueves de que el encuentro del domingo se disputaría por la tarde, porque primero se contempló a las 18:00 horas y luego a las 18:30, el conjunto esmeralda ya no pudo hacer nada y se quedó sin vuelo de regreso.

Por eso, los dirigidos por Luis Fernando Tena se retacharon a casa en el autobús que les dejó la Sub 20, que sí pudo tomar el vuelo adquirido, el cual salía a las 20:10 horas, cuando el León aún jugaba en el Olímpico Universitario.

Sin embargo, para hacerles más llevadero el camino y matar el hambre, mandaron pedir tacos de pastor y bistec para toda la comitiva, por lo que cada integrante del plantel recibía su paquete apenas subía al autobús.

Eso sí, nadie les quita las poco más de cinco horas de viaje que se aventaron, aunque al menos lo hicieron felices por la barriga llena y por la victoria 2-1 sobre Pumas.

Mail: san.cadilla@reforma.com