miércoles, 13 de abril de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 13 Abril 2016

Alistan ascenso a como dé lugar

El Estadio de Celaya, recién remodelado, ya luce el nombre de Emilio Butragueño, ex jugador de los Toros y figura histórica del Real Madrid, porque así se le conocerá en el futuro de acuerdo con los nuevos inversionistas.

La afición está enloquecida con el paso del equipo, que marcha en tercer lugar cuando sólo falta una jornada para definir el acomodo de la Liguilla por el ascenso.

Para nadie es un secreto que para esta temporada hubo una buena inyección de dinero y que les urge verlo en Primera División a corto plazo. Por ello ya adecuaron el inmueble a fin de no tener ningún impedimento por si suben.

Me cuentan que a finales de mayo tienen contemplado que venga el mismísimo "Buitre" a "reinaugurar" el inmueble, para lo cual van a echar la casa por lo ventana.

El deseo es que el equipo ya esté de vuelta entre los 18 grandes, o que por lo menos ya hayan avanzado con los trámites para concretar la compra de alguna franquicia que esté disponible -ahí les hablan, Jaguares.

Incluso también están buscando un rival, pues quieren que haya un amistoso para redondear el día.

Vamos a esperar para ver si la ciudad cajetera regresa a la Liga MX.

Vicios del pasado

Mientras en México afirman que se va a crear una Liga de alto rendimiento para darle juego a las seleccionadas femeniles y buscar algunos talentos que andan por ahí, hay otras que no se han dormido en sus laureles, como Verónica Pérez y Ariana Romero, quienes encontraron acomodo en la Liga Nacional de Estados Unidos. Hace unos días entraron al Draft y fueron reclutadas por el Reign de Seattle.

Otra que también se puso abusada fue la defensa Blanca Sierra, quien agarró equipo en la Liga de Noruega.

Mientras, algunas más se quedaron mirando, como Mónica Ocampo.

Me han contado que en 2015 recibieron un "subsidio" de la Federación Mexicana de Futbol para que se metieran de lleno al trabajo con la Selección Mayor, pero ahora que ya no hay nada por delante, pues simplemente la Federación se hizo de la boca chiquita y dejará que se rasquen con sus propias uñas.

Terrible lo que sucede en cuanto al manejo administrativo de estos temas porque, simplemente, cuando ya no las necesitan, pues que cada una que vea lo que hace con su vida.

Me pregunto, ¿dónde están las becas que ofrecen, según Leonardo Cuéllar, para que estudien para entrenadoras, o los apoyos para que sigan adelante en busca de algo productivo para su futuro?

Si realmente quieren hacer un cambio de fondo, hay muchos vicios del pasado que se deben de erradicar.

Mail: san.cadilla@reforma.com