viernes, 29 de abril de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 29 Abril 2016

Gignac en peligro

El galo André-Pierre Gignac no pudo esta vez ser definitivo para que los Tigres de Ricardo Ferretti ganaran la Concachampions y por ende el pase a la gran vitrina del Mundial de Clubes.

Aunque el nivel del delantero felino se ha mantenido en términos generales a la altura con la que sorprendió a todo mundo en el Apertura 2015, ciertas piedritas se han metido en los zapatos de Gignac para impedirle ganar todo.

Y ya que mencioné lo de los zapatos, pues por ahí está uno de los problemas actuales de Gignac.

Déjenme les cuento que su contrato con la marca de las tres franjas se vence en este verano y aunque él adora sus botines, de los cuales estrenó el modelito en blanco el miércoles en el Azteca, hay "fuerzas malignas" que podrían dejarlo "descalzo".

Una de las principales causas es que, según dicen, no hay lana en caja ni aquí ni en Francia para renovarle, pero la más nefastona es que por ahí alguien escuchó que en los pasillos de la firma de equipamiento deportivo hay quien se opone a renovarle el contrato, quesque porque ya está ruco y ¡no es mexicano!

Por lo pronto, la gente de la compañía alemana está haciendo esfuerzos monumentales creando opciones para que André-Pierre no los deje acabando la Euro, que es cuando su convenio termina, aunque tendrán que echarle muchas ganas, porque cuentan las malas lenguas que la marca de la palomita ya anda sobres y le está ofreciendo al jugador 200 mil dolarotes para que se ponga sus botas.

Por lo pronto, Gignac sigue siendo genio y figura, y su franqueza le agrada a todo mundo. Para muestra, el día que le enseñaron el tercer uniforme de Tigres, blanco con mangas negras, el galo se puso loquito y dijo "¿Qué es esta mamada? No mames que esta es la playera", provocando la risa de todo mundo.

Pleitos de ascenso

Seguramente los Alebrijes deben de estar dándose de topes, pues hace unos meses no dudaron en dar por terminada la relación laboral con el técnico Ricardo Rayas, quien en octubre pasado puso su renuncia en la mesa cuando el presidente del equipo, Javier San Román, quiso meterse en sus decisiones diciéndole cómo mover sus piezas y a quién meter al campo.

Rayas, un hombre que no aguanta este tipo de intromisiones, no dudó en decir hasta aquí, y el directivo corrió a decirle al mundo entero: "No se va, yo lo despido".

Pero hoy, con todo y su estadio nuevo, Alebrijes está fuera de la pelea y condenado a seguir otro año en el Ascenso, mientras Rayas está en las Semifinales dirigiendo a Zacatecas, un equipo que parecía no traer mucho, pero que revivió de la mano del ex León y Cruz Azul.

No cabe duda que el tiempo termina por poner a cada quien en su lugar.

Mail: san.cadilla@reforma.com