domingo, 1 de mayo de 2016

Columna San Cadilla Mural - 01 Mayo 2016

El cuento de hadas que no fue o #TodosSomosLeicester

Las palabras "Leicester City" están en la lista de las más 'googleadas', hoy #TodosSomosLeicester y la "Leicestermanía" está en su apogeo, pero en los años previos al uso del Internet, de la velocidad con la que hoy se transmiten las noticias, también existió un Leicester City que desafió al destino, aunque al final, el destino le tuvo un duro despertar, tal vez para premiarlos años más tarde, cuando la velocidad con la que se transmiten las noticias, haga aún más grande su logro.

Corría la década de los 60, Inglaterra vivía uno de sus inviernos más duros, y entre el frío una historia de éxito sentó las bases, tal vez, de lo que hoy los dirigidos por Claudio Ranieri están por lograr (o ya lograron).

Como está pasando ahora, el Leicester City sorprendió a la Liga Premier con sus resultados positivos, de finales de 1963 hasta abril del 64, los hoy Foxes estaban invictos, lograron un reto histórico para la época, mismo que los situó también, en las Semifinales de la FA Cup y en donde despacharon al Liverpool.

LOS ICE KINGS

El invierno no respetó al futbol en aquella época, decenas de partidos tuvieron que posponerse ante las condiciones del clima, pues era imposible jugar o entrenar.

Sin embargo, esto no fue motivo de pretexto para los que fueron conocidos en esa época como los "Ice Kings".

Bill Taylor, el jefe de mantenimiento del equipo puso manos a la obra, y convirtió a las nevadas en una fortaleza que supieron aprovechar. Con una mezcla de fertilizantes, químicos y carbón, lograron ganarle tiempo al tiempo, mientras los demás equipos esperaban a que el temporal cediera, los Foxes ya entrenaban a poco más de un mes de que el resto de los clubes lo hiciera.

Así, combinado con una táctica de juego innovadora, comenzaron a llegar los triunfos y la racha positiva, pegándole a los grandes de Inglaterra y ganándose el respeto y cariño del público como ocurre actualmente.

FUTBOL COLMILLO

"Horacio Cascarín" hubiera estado orgulloso del futbol colmillo que el Leicester desarrolló en esa época. Su entrenador, Mat Gillies, sabía exactamente lo que necesitaban sus dirigidos para ganar.

Gillies inventó el "interruptor", un modelo de juego hecho para equipos chicos, sin los reflectores (y obviamente sin los videos y el Internet de hoy).

En aquel tiempo, el futbol de Inglaterra se centraba prácticamente en Bobby Charlton, los demás no eran tan conocidos, así que el entrenador mandaba a marcar al rival por la posición que jugaba y hasta ahí.

El técnico de los Foxes tuvo la idea de intercambiar posiciones, así el centro delantero podía estar en la media cancha, o el central jugar como volante y después, con la orden, activar el "interruptor" para desconcentrar al rival.

La táctica le funcionó, ganando posiciones en la tabla de la Liga Premier y pensando en que ser campeones no era un sueño, sino una posibilidad.

UN DURO DESPERTAR

Desgraciadamente el temporal cedió, la nieve poco a poco se fue yendo, la ventaja competitiva ya no era tan grande en relación a sus rivales, y poco a poco, como el deshielo, se fue apagando la ilusión de campeonar.

Llegaron las lesiones y una racha de cuatro derrotas hicieron que el Leicester City le dijera adiós a la Liga, solamente quedaba la ilusión de la FA Cup, para que ese cuento de hadas no tuviera un duro despertar.

El rival, el Manchester United de Bobby Charlton, la afrenta no parecía tan complicada, pues los Red Devils también la estaban pasando mal.

Sin embargo, el destino ya estaba echado, así como la nieve se derritió, el sueño de ser campeón también. La lógica se impuso, el equipo grande despertó y salvó un poco su orgullo, vencieron 3-1 al Leicester City y así, los "Ice Kings" se derritieron rompiéndole el corazón a los aficionados.

Tras el fracaso, si es que se le puede llamar así, el capitán del equipo, Colin Appleton dijo: "hemos aprendido una gran lección hoy, pero todavía no sé cuál es".

Hoy no hay nevadas, el clima le sonríe a los que hoy dirige Ranieri, la ventaja sobre el Tottenham se hizo más grande a media semana, y Colin podría encontrar respuesta a su pregunta.

Curiosamente, el rival en turno es el que en la época de los 60 le quitó lo único que podían ganar, el Manchester United, y hoy parece que puede, sin quererlo, darle a sus seguidores el final feliz al cuento de hadas que quedó inconcluso, por eso hoy #TodosSomosLeicester.

Mail: san.cadilla@mural.com