domingo, 22 de mayo de 2016

Columna San Cadilla Mural - 22 Mayo 2016

'Turco' con ángel

¿Pueden imaginar lo que significa perder a un hijo después de llevarlo a cumplir uno de sus sueños? Quien lo vivió en carne propia es el actual técnico del Monterrey, Antonio Mohamed.

Sin duda, la vida del "Turco" fue una hasta antes del 1 de julio del 2006, pues ese día perdió parte de su alma, pero ganó un ángel.

De 9 años de edad, Faryd, el segundo hijo de Mohamed, siempre tuvo la ilusión de ver a la Selección de Argentina en una Copa del Mundo. Mohamed se lo cumplió en Alemania 2006.

Juntos acudieron al último duelo de la Albiceleste en el Mundial, en el que Argentina cayó en penales en Cuartos de Final frente a los anfitriones. El DT y su hijo apoyaron a su equipo desde la grada. Ambos con camisetas de Argentina, cubierta con chamarras, de la Selección, en el caso de Tony, y del Huracán, en el caso de Faryd.

Tras la eliminación de Argentina, la estancia de Mohamed dejó de ser un sueño y se convirtió en pesadilla, una de la que aún el técnico no logra despertar.

Pasadas de las 5:00 horas, Mohamed, su hijo y un grupo de amigos se dirigían por carretera al
Aeropuerto de Frankfurt, cuando fueron embestidos en la autopista A4, entre Dresden y Eisenach, por un auto que viajaba a 190 kilómetros por hora, conducido por un alemán de 22 años.

"Esto fue cuando terminó el partido con Alemania. Eramos un grupo de 12 amigos, yo el último día antes de viajar decidí llevar a mi hijo Faryd al Mundial. Habíamos alquilado dos motorhome seis meses atrás y nos dividimos", recordó Mohamed, para a CANCHA.

"Eran las 5:25 horas, ya era de día, había Sol fuerte. Veníamos por el carril derecho en una autopista de tres carriles y un Mercedes Benz nos chocó por atrás a 190 kilómetros por hora. Nuestra camioneta se abrió en dos, la parte de atrás quedó dando vueltas en la ruta y la de adelante cayó hacia una calle".

El golpe fue muy duro, Mohamed resultó con fracturas en las costillas y en una de sus piernas, pero el más lastimado fue su hijo, a quien encontró entre los escombros, con golpes mortales.

"Cuando yo estoy en el accidente, me pongo de pie y veo mi pierna caliente, la miro, estaba colgada tipo película. No podía caminar y le tiraba cosas a mi hijo, que estaba a unos metros, para ver si reaccionaba", mencionó.

"Finalmente, un amigo lo buscó debajo de los escombros de la camioneta y tenía vida. A mí, cuando me hicieron tomografías, me dijeron lo que tenía: triple fractura expuesta en la pierna y las costillas quebradas. Yo estaba en un hospital a 30 kilómetros de mi hijo".

Quienes provocaron este accidente venían a más 190 kilómetros por hora justo después de celebrar en Leipzig la victoria de Alemania y, para la Policía, el cansancio fue la causa del choque.

Tras días de lucha por su vida en un hospital alemán, Faryd murió.

"Sufrió golpes durísimos, el más fuerte en el cráneo. Lo intervinieron, le abrieron la cabeza porque seguía creciendo el cerebro. Tenía órganos dañados, como el hígado; cuando lo desenchufaron, dejó de respirar. Lo prevíamos y lo pasamos con él", agregó el "Turco".

La noticia más dura que ha recibido el entrenador, quien no pudo volver de inmediato a Argentina, pues tenía que recuperarse de sus lesiones, las cuales se complicaron y tardaron en sanar.

Al preguntarle sobre si seguiría o no en el futbol, Mohamed no dudó en contestar que sí.

"Lo mejor es eso, Faryd quería que yo estuviera en el futbol. La alegría no la voy a perder, quiero seguir como mi hijo me conoció".

Tiempo después volvió a Argentina y comenzaron los homenajes para Faryd y su padre le cumplió otra promesa: ascender con el Huracán, el equipo de sus amores.

El "Turco" tomó las riendas del Globo en ese 2006 y al siguiente año logró el ascenso frente al Godoy Cruz. Las lágrimas del "Turco", vestido con abrigo y boina negra, no se hicieron esperar.

Fue justo cuando Raúl Gordillo anotó el tercer gol, el que le dio el ascenso al Globo, cuando Mohamed no pudo tranquilizarse. Las cámaras, a sabiendas de lo sucedido, de inmediato se enfocaron en el "Turco", quien se despedazó con el tremendo logro.

"¡Es para mi hijo, es para mi hijo!", gritaba. "¡Veo a mi hijo y a mi papá festejando en el cielo, esto que yo les había prometido!".

Después de la muerte de su heredero, el "Turco" tomó como cábala el usar el rosario que portaba Faryd y ponerlo en la banca al lado suyo, aunque aún no se explica lo que le pasó.

Como Faryd era aficionado al Huracán y jugaba en las categorías infantiles, la directiva le rindió un homenaje y le puso su nombre a un gimnasio de la institución.

Mohamed volvió a México para dirigir al Veracruz en 2007 y después, en su país, estuvo al frente del Colón y el Independiente.

Para el 2011 tomó al Tijuana, al que hizo campeón en el Apertura 2012.

Dejó a los fronterizos en el 2013 al argumentar que extrañaba a su familia, que se quedó en Argentina, y volvió a ser DT del Huracán.

Su carrera de éxitos continuó y en 2014 tomó al América, al que también consagró campeón, pero no siguió al frente del equipo por diferencias con la directiva.

Una de ellas fue la realización de algunos viajes, lo que enojó a los directivos del club.

"Fui el fin de semana a Argentina y avisé que no llegaba el lunes, regresaba el domingo en la noche, pero tuve que hacer una cosa con mi hijo en el colegio y me quedé. El cuerpo técnico avisó y no llegué a entrenar, hubo una molestia y fue una equivocación mía", relató.

Esto fue un secreto a voces y, antes de la Final contra los Tigres, sabía que Gustavo Matosas tomaría su lugar.

Dejó a las Águilas y volvió a Argentina, pero se quedó sin dirigir. Un año después tomó al Monterrey.

Mohamed continúa casado con Patricia y tiene otros tres hijos, Mayra, Shair y Nayid.

Mail: san.cadilla@mural.com