lunes, 30 de mayo de 2016

Columna San Cadilla Norte - 30 Mayo 2016

Muy merecido

Pachuca es digno campeón, muy digno. Ganó la Final el que lo merecía... y la perdió el que lo merecía.

Rayados, léase bien, no merecía serlo, falló todas las que tuvo, no supo concretar. Sí fue muy ofensivo, pero sin idea, sin, sin... sin ser equipo.

Pachuca, sí, vino a hacer su juego, todos atrás, aventando el balón a la otra cancha, a defender una ventaja porque sabía que si le jugaba de tú a tú, morirían.

Pero ahí está el porqué merecía ser campeón, por su efectividad: tuvo dos y metió una.

Rayados tuvo 568 y sólo metió una. Poca efectividad, qué digo poca, nula. Y para colmo, volvió a fallar un penal.

Y peor aún: 20 minutos tuvo enfrente a un inofensivo equipo tuzo que ya tenía 10 jugadores en la cancha tras la expulsión de Aquivaldo Mosquera.

Un equipo que a este partido llegaba con tres derrotas en Liguilla, de cinco juegos, no era justo que se coronara. Un equipo que falla tres penales en una Liguilla, tampoco era justo que se coronara.

El subcampeonato era lo suyo. Bien merecida la caída.

Que no se entienda mal, Rayados salió a proponer, pero de nada sirve, de nada, si fuiste un equipo incapaz de anotar goles.

"Esto se gana con goles, no con llegadas", he escuchado mucho eso.

Enseñanzas

Como todo en la vida, los acontecimientos te deben dejar enseñanzas.

Durante años la carrilla era que el Pachuca venía a ganarle a los Tigres las Finales. La burla venía de un solo lado y ahora fue ante Monterrey. Pachuca los ha eliminado de todo. De entrar a Cuartos, dos veces en Liguilla, una en la Copa y ahora la Final. Ya es su Papá-chuca.

Durante años la carrilla era: "De qué sirve ser superlíder, si no ganas Finales", y creo que está de más decir que eso ahora se lo tendrán que embuchacar.

Días después de haber perdido la Final de la Conca ante el América, Antonio declaró: "Si me dicen que voy a perder una Final, prefiero no jugarla". y ahora el chiste se cuenta solo.

El mismo Antonio dijo, de manera muy correcta y cierta, que no se debe llorar, que no se debe poner excusas en una derrota.

"Me parece que no fue justo perder al mejor jugador de la Liga (Carlos Sánchez) para la Final, el reglamento no fue justo". ¿A esa declaración de Mohamed cómo lo podemos calificar?

Aquel famoso: "Kléeebeeer, Kléeebeeer..." que por años era carrilla, pos cómo decirlo ahora si ayer Edwin Cardona voló un penal importantííísimo que, dicen autoridades de Guadalupe, con el balonazo desnucó una Jirafa y de rebote le cayó en la trompa de un elefante, esto en La Pastora.

Las burlas de que la afición de Tigres se pelea entre sí, las vinieron a igualar anoche los trancazos y riñas que hubo entre propios Rayados encabronados a las afueras del BBVA. Sí, entre los mismos se agarraron a moquetazos.

Así es la afición en esta Ciudad, toda, de ambos equipos. Creen que esto es de por vida, pero el futbol da muchas vueltas, y si no, vean todo lo que les acabo de escribir.

Ahora ya se pensará dos veces el acarrillar con la historia del Pachuca, también el decir que de qué sirve ser superlíder si no se ganan Finales, y cómo olvidar la declaración de Mohamed.

Y ayer, ya altas horas, apareció una foto de Rayados llorando en una malla en el BBVA. Algo quera era un arma de la afición Pandilla.

Y eso también es para la afición felina, que acarrillan y luego se le voltea todo.

Ni hablar, anoche murió mucha de la carrilla que había por años, porque... "Ni modo de decirle al vecino que su vieja está gorda y fea, si la mía ya pesa 120 kilos y se tiene la cara de Laura Bozzo".

¡La vueltas que da el futbol!

Las encara

Les digo que esto del futbol da muchas vueltas.

También por años vimos -y con toda la razón del mundo- a la raza Pandilla recordar aquella escena cuando tras el título de Pachuca del 2003 en el Uni, una señora felina, ardida por la derrota y tras ver el festejo de los Tuzos, fue y arañó a Miguel Calero.

Bueno, pues ayer Luis Miguel Salvador fue y encaró a dos esposas (o novias) de los jugadores del Pachuca, pues éstas celebraban en la cancha el título que ya todos sabemos.

Salvador se sintió ofendido y fue y las encaró de manera no amable. Un directivo de la Fede se acercó para ver por qué lo hacía y el presi dijo que porque le hicieron una seña como de "¡toma!" con los brazos.

Sin embargo, los brazos de las dos tuzas eran hacia arriba, celebrando, y no de en medio para atrás.

Luis Miguel se sentía molesto y no pudo contenerse.

¿Y Edwin?

Y así como ya vieron lo que les acabo de decir, ¿alguien me puede decir si ha visto a Edwin Cardona?

El colombiano demostró ayer lo que ha sido su personalidad en los Rayados, de manera general: desaparece cuando más se le necesita.

No les voy a decir "yo creo", les voy a describir -con conocimiento de causa- lo que fue en la cancha: huía de las jugadas.

"Era el minuto 20 del segundo tiempo y (Cardona) lo vi por tercera vez pedir que no se la pasaran ya. No pesó, huía de las jugadas, se escondía. Le decía a Gargano que ya no se la diera y Walter tenía que buscar otro jugador. No pesó cuando debía hacerlo. Yo lo vi, yo estuve ahí cerca".

Sí, mi Judas Pandilla estaba a metros y me lo describió. Cardona pidió varias veces que no le dieran el balón porque ya no daba más, ni física ni futbolísticamente.

Ésa es una realidad, no una opinión. Ésa es la versión de alguien que estaba a metros, no de una visión de alguien que cree que así fue.

Tuzos regios

Y cómo no decirlo, si es el papá de esta Ciudad.

2001 Tigres fue líder general y Pachuca se coronó aquí.

2003 Tigres fue líder general y Pachuca se coronó aquí.

2016 Rayados fue líder general y Pachuca se coronó aquí.

Que los Tuzos ya pedirán que sus finales sean -la ida- en el Uni y -la vuelta- en el BBVA.

PD: Para regios... ¡los Tuzos!

Mail: sancadilla@elnorte.com