lunes, 9 de mayo de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 09 Mayo 2016

¿Cuál temblor?

Me comentaron que al menos la mitad de la gente de FIFA que ya está en México sí sintió la sacudida de la madrugada del domingo, pero el cansancio y el desajuste de horario fue tal que, con todo y alerta sísmica, no hicieron mucho por bajar al menos al lobby del hotel, incluido el presidente Gianni Infantino.

Resulta que algunos de los miembros de la comitiva del presidente, hospedados en un hotel muy cercano al Auditorio, intercambiaron impresiones ya por la mañana sobre si se habían enterado del sismo o si lo habían sentido. Los que dijeron que sí comentaron que se sintieron más seguros en sus cuartos que iniciar un plan de evacuación con el clásico "no corro, no grito, no empujo".

Incluso hubo los que lo compararon con temblores en otras latitudes, y ya que vieron que no era tanto como, por ejemplo, en Japón, prefirieron volver a cerrar los ojos.

En plan relax

Y ya que ando en temas de FIFA, con eso de que ya se viene el Congreso, resulta que de buena fuente me enteré que Gianni -así le digo yo- anda muy relajadito, sin la solemnidad de sus antecesores, y se comporta de manera fresca y amena con todos los mexicanos con los que trata ahora que ya anda por acá.

Ya sea con directivos como él o incluso personal del hotel, su manera de dirigirse minimiza los protocolos, sobre todo respecto a la seguridad.

Gianni anda de arriba para abajo e incluso va por sus alimentos como cualquier persona, es decir, sin un guarura que lo ande persiguiendo como su sombra.

Dicen que hasta hace bromas para romper el corte formal de las reuniones y que casi casi quiere echarse un "Garibaldazo" para escuchar mariachi.

Ojalá esa frescura le dure todo su mandato, no vaya a pasar como los técnicos de la Selección Mexicana de los últimos años, que entran muy amiguitos y salen echando chispas.

Diablo rojinegro

El que se anda metiendo al Atlas, con todo y representante, es José Saturnino Cardozo, y ya hasta proyecto de trabajo entregó, de hecho, se anda moviendo desde hace más de dos semanas porque ya tenía muy claro que no iba a seguir con el Toluca.

Dicen que ya hasta tiene lista de refuerzos y toda la cosa, la misma que entregó con mucha humildad.

Peeero, a lo mejor valdría la pena que los rojinegros echaran una platicada con la gente del Toluca, para que vean que Don José no es una perita en dulce, sino más bien un hombre con muchas exigencias y exabruptos.

En fin, la última palabra la van a tener los dirigentes del Atlas, que ya no pueden darse el lujo de seguir experimentado porque los aficionados no son muy pacientes.

Mail: san.cadilla@reforma.com