jueves, 26 de mayo de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 26 Mayo 2016

La lana por Romero

Me comentan que si el América pretende en verdad llevarse a Silvio Romero para cubrir la inminente salida de Darío Benedetto, pues tendrá que ponerse más a mano con gente de muy pero muuuy arriba en el Gobierno del Estado de Chiapas que con la familia López Chargoy, que sería sólo una especie de conducto.

Ya antes les mencioné que es prácticamente desde un escritorio de la sede gubernamental de Chiapas donde se maneja el destino de este jugador, por más que, según el reglamento de FIFA, los particulares no puedan ser dueños de los derechos federativos de un futbolista.

Si alguien metió la mano para tranquilizar a Romero en diciembre pasado, cuando manifestó que se quería ir porque en Jaguares no pagaban, fue precisamente quien tiene el control de un amplio porcentaje de los derechos del futbolista.

Aquella vez, la situación fue que Romero no se podía ir así como así, porque había que desquitar primero lo que se invirtió en él y luego porque necesitaban encontrar a un incauto... perdón, a un comprador adecuado que soltara la billetiza para que así se recuperara esa dinero que todos los chiapanecos pagaron... bueno, va de nuevo... esa lana que alguien de muy adentro de la oficina estatal confió en "invertir" en el futbolista.

Así que habrá que ver cuánto sueltan las Águilas, ya que además se necesita que el dinero brote como fuente, ya que, entre el Gobierno de Chiapas, el conducto llamado directiva oficial de Chiapas FC y Omar Peirone, representante del futbolista, no va a ser como comprar dulces con el "ñor" que los vende afuera de Coapa.

Promesa 'incumplida'

Lejos de reprocharle algo a Jorge Borja Navarrete el viernes pasado, tras entregar el mando de los Pumas en la Asamblea de Socios, Enrique Graue se aventó una promesa que desafió las definiciones de institucionalidad.

El rector de la UNAM dijo que, a pesar de que Borja estaba dejando el poder ese día, cuando todavía faltaba el partido de vuelta de Cuartos de Final de la Libertadores ante el Independiente del Valle de Ecuador, se comprometía a reconocer la "destacada y profesional" labor de Borja pidiéndole que fuera él quien levantara la Copa Libertadores el día que Pumas la conquistara. Incluso dijo "de eso yo me encargo".

"Afortunadamente" para el doctor Graue, sus muchachos en la cancha fallaron miserablemente antenoche y no llegará ese día que a todos nos habría gustado ver: una copa levantada por dos presidentes... ¿Quién la habría elevado primero: Borja, por ser un asunto simbólico, o Ares, por ser el verdadero presidente?

Ay, Ismael Sosa, si no hubieras fallado ese penal...

Mail: san.cadilla@reforma.com