lunes, 20 de junio de 2016

Columna San Cadilla Norte - 20 Junio 2016

¡Que se vaya a Neptuno!

Ni a Daniel Guzmán cuando era entrenador de Tigres ("entrenador", porque el puesto de director técnico le quedaba grandísimo. Él fue un simple "entrenador") se lo comieron tan vorazmente los aficionados felinos, como lo están haciendo los medios nacionales a Juan Carlos Osorio.

Si yo fuera polaco, sobrino segundo de aquel Grzegorz Lato de los años 70 y 80, hubiera llegado de paseo este fin de semana a México y escuchara y leyera a los medios de este País con respecto a Osorio, creería que el colombiano asesinó a 200 personas en un culto religioso, pensaría que robó una sucursal de Banamex (la de Padre Mier y Juárez), lideró una banda de narcotraficantes y por la noche se comió una orden de tacos de barbacoa, un refresco de ponche, y se fue sin pagar la cuenta.

Creería que es todo un gángster del futbol, que es el tipo menos preparado y que merece que lo metan a la cárcel, incluso por encima de Rodrigo Medina, Margarita Arellanes y toda esa bola de rémoras que traen a sus espaldas comiendo del pueblo y vaciando de manera descarada las arcas del Estado de Nuevo León.

No, no, no, no, de sólo oír todo lo que se le critica a Osorio, ya hasta me convencí de que no sólo deben cesarlo, sino expulsarlo de México, del Continente Americano y abrirle un juicio de si, incluso, merece seguir siendo terrícola.

La culpa de Osorio es muy grande y merece críticas, claro que la tiene y si se va o se queda me da lo mismo. La Selección tampoco es la puerta del cielo como para exagerar en ese tema. Parece, para muchos, que el tema del Tri es de vida o muerte en este País.

¿Que se vaya?, pues que se largue si quieren. Lo injusto pasa en que todos los focos, las cámaras, las plumas, las columnas, los micrófonos, los escritos, los periscopes, los Faces, los tuits, todo se va contra el colombiano.

(Rafa Puente, de ESPN, ha sido uno de los contadísimos -no recuerdo otro- que no ha atacado exageradamente al DT Nacional).

Síganle...

Los intocables

¿Y quién toca a los jugadores? En este País, no sé si sea preciso en lo que voy a decir, pero es en el que menos se le toca al futbolista.

Aquí se trata al jugador de futbol como si fuera la persona más importante del mundo mundial.

Se le defiende más que a los propios hijos. Se le cuida más que a verdaderos profesionistas preparados en grandes universidades de los Estados Unidos.

La gente se preocupa más porque haya más mexicanos jugando en la Liga y que no exista la regla del 10/8, a que excelentes doctores, abogados y arquitectos tengan mejores oportunidades para mejorar el País.

Nadie ha comentado la mala Copa y el desastrozo partido ante Chile de jugadores como Andrés Guardado, Héctor Herrera, que ni aparecieron, que no estuvieron a la altura que ellos mismos dicen tener.

¿Héctor Moreno?... ¡por Dios!

¿Miguel Layún?, ¿lo vieron?, ¿vieron su calidad para atacar y -sobre todo- para defender?

¿Qué hizo donde lo pusieron Jesús Dueñas?, sólo recibir críticas fuertes (muy merecidas) por su actuación.

¿Y los que entraron?, ¿y los que estaban y sólo veían como caía cada gol?

A toro pasado hablan de que debió alinear mejor a Rafa Márquez, sí, tras el 7-0.

¿La humillación más grande del Tri es sólo de Osorio? Es mucha, muuucha de él por rotar 20 jugadores a lo loco, por experimentar, por no corregir, por no ajustar cuando ya perdía 3-0 o 4-0. No, no nos confundamos, no digo que no la tenga, pero ¿y ellos, los jugadores?

No son jugadores de un Morelia, Veracruz o Chiapas, no, son europeos que han jugado en los niveles más altos.

Yo me quedé con ganas de ver al afamado Javier Hernández anotar cuando más se le necesitaba, y no ante Haití e Islas Tun-Tun-Tun.

¿Osorio merece que lo despidan?, ¿Osorio debe de renunciar?, ¿se debe cambiar de director técnico nacional?

Pónganle la respuesta que crean, "¿sí?", ok, sí, que lo manden a Mercurio, Urano, Neptuno o Plutón (con eso que otra vez existe).

Mi enfoque no es que no lo echen, no, el mío es: ¿y los jugadores?

No defiendo a Osorio, acuso a los jugadores, a quienes nadie toca, como si fueran seres privilegiados en este País, como si fueran los salvadores de la Patria.

Por eso los seleccionados del Tri son tan arrogantes, mam..., creídos, que se pasan de largo sin hablar con los medios, con la gente, que se sienten hechos a mano, cuando fuera de lo que hacen no son capaces ni de tramitar una tarjeta de crédito.

Anoche, en un programa nacional, un comentarista ya casi casi acusaba a Osorio de la derrota de los Warriors ante los Cavs.

Pobre Juan Carlos, tan lejos de Colombia... ¡y tan cerca México!

PD: No sabes a dónde te viniste a meter.

¡Ouch!

Me despido con el análisis de Jorge Campos tras la goleada del sábado.

"Ahí está su regla del 10/8, ¿dónde van a jugar los chavos?".

Si el nivel de México fue patético, el de este análisis lo superó.

¿Qué demonios tiene que ver HOOOY, EN ESTE FRACASO, la regla del 10/8?

PD: ¡Vaya sabadito el de antier!

Mail: sancadilla@elnorte.com