martes, 21 de junio de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 21 Junio 2016

El repatriado

Pues con eso de que en Pumas dicen que andan con la chance de repatriar a un par de mexicanos que anda en Europa y Estados Unidos, me dediqué a indagar y me comentaron que el que vendría del Viejo Continente es ni más ni menos que el delantero Santiago Palacios... Sí, el mismo que anda en Holanda y que el año pasado fue campeón goleador en la Tercera División de aquel futbol.

Palacios inició su vida futbolística en Pumas, pero decidió probar suerte en los Países Bajos y se enroló en el De Treffers donde le fue tan bien que lo fichó el Roda JC, que a su vez lo prestó el año pasado al Maastricht, con el que tuvo apariciones constantes, pero su cesión acabó y regresaría al Roda en principio.

Se trata de un rematador que le podría caer bien a Pumas y ya no depender sólo de lo que haga (o no) Eduardo Herrera.

Así que Palacios suena como uno de los probables repatriados, para que nadie de los aficionados felinos se emocione y llegue a pensar que pudiera ser Carlos Vela, Héctor Moreno o Miguel Layún, nada que ver, para eso ahorita "no hay flujo" como está de moda decir hoy en CU.

¿Por qué así?

Al menos la paliza que Chile le dio a México sirvió, aparentemente, para que CH14 hiciera las paces con la prensa mexicana.

Y es que el "Chicharito" trae pleito casado con todos los medios del País, a los que no les concede ni una sonrisa porque se siente maltratado por su gente, pero esta vez entendió que de seguir con esa actitud le lloverían más críticas por no dar la cara ante una derrota tan vergonzosa.

Hernández y varios de los tricolores, entre ellos Héctor Herrera, se portaron como no lo habían hecho desde hace tiempo durante sus partidos. Los seleccionados, encabezados por Rafael Márquez, acordaron en el vestidor que era momento de salir a dar la cara.

Qué gacho que haya tenido que pasar algo así para que los jugadores mexicanos se bajen del ladrillo en el que han estado subidos desde hace muchos, muuuchos años.

Altos contrastes

Como niño con juguete nuevo, así salió el chileno Eduardo Vargas el sábado del Estadio Levi's.

Y es que mientras los mexicanos encaraban los cuestionamientos tras la goliza sufrida, el ariete chileno se fue feliz de la vida, balón en mano autografiado por todos sus compañeros.

No es sencillo despacharse con un póquer en el futbol internacional, y menos ante una Selección a la que la misma prensa chilena veía favorita sobre La Roja.

El portero Claudio Bravo pasó por la zona mixta mientras Guillermo Ochoa daba sus impresiones, y se limitó a darle una palmada al portero, como diciéndole "entiendo tu dolor", por más que el portero del Barcelona ignore lo que es comerse siete goles.

Mail: san.cadilla@reforma.com