miércoles, 22 de junio de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 22 Junio 2016

El calvario de Zúñiga

Ahora sí que Martín Zúñiga ya no siente lo duro sino lo tupido.

El canterano del América ya está echando mano de sus ahorros para subsistir porque la directiva de Dorados le adeuda dos meses de salario, y ahora que lo enviaron a Chiapas pues tampoco está en un lecho de rosas porque la mayoría de los jugadores se fueron a la pretemporada sin contrato y a sabiendas de que este club le debe a todo el mundo.

Zúñiga, quien todavía pertenece a las Águilas, accedió a jugar con Jaguares porque su familia vive en Tuxtla Gutiérrez, y luego de todo el "show" que se armó antes del Draft, pensó que los dueños del equipo del sureste ya habían entrado en razón.

Pero nada, que apenas llegó y se encontró un panorama desolador. Lo único que lo consuela es que por lo menos va a poder llegar a casa a poder comer un plato de sopa caliente, porque a sus padres no les falta trabajo, pero de ahí a que vuelva a cobrar con puntualidad, pues nadie sabe.

Y ya entrados con el tema de Dorados, pues resulta que los encargados de los pagos nomás ya no le contestan el teléfono a nadie y se andan haciendo los desaparecidos, esperando que a los jugadores se les olviden las deudas. Pero eso sí, para andar presumiendo redes sociales, ahí se ponen muy peces.

Qué pena que la Federación no ponga orden en estos temas y que el reglamento se estire y ajuste para darle bola a los deudores.

Otra mancha al Jaguar

Y bueno, en Jaguares los problemas siguen y siguen.

Ahora se aventaron la puntada de decir que el uruguayo Brian Lozano les llegó lesionado del América.

Y todo porque al momento de empezar con las negociaciones para concretar el préstamo que se iba a realizar, vieron que no podían pagarle el salario y entonces lo más fácil fue inventarse este rollo de que tenía un problema en el pubis, para zafarse de la situación.

Nomás que no contaban con la astucia de la dirigencia del cuadro azulcrema, que hasta lo mandó a hacerse una resonancia para demostrarles que el volante está sano.

La situación está muy dura en el cuadro de Chiapas, porque a más de la mitad del plantel le van a rebajar el salario, y a los que van llegando tampoco les están ofreciendo lo que estaban acostumbrados a ganar en otros clubes.

Brian Lozano debe de estar feliz porque se salvó de vivir un año en ese purgatorio, con una directiva que un día tapa un hoyo pero destapa otro.

Ni modo, este equipo va a seguir dando problemas de este tipo, así que no les extrañe que cada semana aparezca un nuevo personaje llorando por algún drama en la selva chiapaneca.

Mail: san.cadilla@reforma.com