domingo, 31 de julio de 2016

Columna San Cadilla Mural - 31 Julio 2016

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Luchador de la vida

Tal vez no cuenta con la mejor puntería, pero es un hecho que a Gonzalo Gerardo Higuaín (Brest, Francia, 10 de diciembre de 1987), flamante refuerzo de la Juventus, no le platican lo que es el sufrimiento.

El delantero argentino, por cuyo pase la Juve pagó 90 millones de euros, en la cancha va a todas, lucha y mete, pero todo tiene un porqué, pues desde pequeño remó contracorriente.

Mientras algunos futbolistas pelearon en su niñez contra problemas económicos o familiares, al "Pipita" la vida le dio una lección desde muy pequeño, pues a los 10 meses de edad se debatía entre la vida y la muerte.

La primera prueba de Higuaín fue una meningitis, misma que estuvo a punto de causarle la muerte, pero su madre, Nancy Zacarías, lo llevó rápidamente a un hospital.

"Fue apenas volvimos de Francia. Tenía fiebre muy alta y no le bajaba, no tenía reflejos, por suerte, mi mujer presintió que había algo grave y, como la ambulancia no llegaba, nos fuimos de prisa al Hospital de Niños, que era lo que teníamos más cerca. Ahí le salvaron la vida. Estuvo 20 días en terapia intensiva", recordó Jorge Higuaín, su padre, en entrevista para El Gráfico, de Argentina.

El panorama era negro, con el 45 por ciento de posibilidades de vivir y 55 de fallecer y, en caso de mantenerse con vida, al niño podrían quedarle secuelas.

"El médico nos dijo que se la habíamos agarrado justo, pero que había que esperar unos años porque podían quedarle secuelas para caminar, mirar y coordinar. Bueno, muy mal no coordina, pero estuvimos con susto por varios años, dándole una pastilla todos los días", agregó el padre.

La vida le dio la oportunidad de seguir de pie y cumplir su sueño de jugar futbol. Curiosamente, siendo un bebé y en el hospital, conoció a quien le daría continuidad en el River Plate.

En aquella época, su padre aún jugaba al futbol y al hospital acudía Daniel Passarella, quien en 2006 fue su técnico en los Millonarios.

SANGRE DEPORTISTA

Higuaín tiene el deporte en la sangre, no únicamente por su padre, quien fue zaguero, pues su abuelo, Santos "Piponazo" Zacarías, fue un famoso boxeador. Su hermano, Federico, también juega futbol y fue parte del América.

En 2006, con el Nueva Chicago, enfrentó al "Pipita", quien jugaba para el River, y marcó un gol.

Tal vez si Higuaín no hubiera jugado al futbol, sería artista, pues su madre es pintora y sus obras las firma como "Zacarías".

El apodo de "Pipita" viene porque su padre era conocido como "Pipa" en su época de futbolista del Boca Juniors, el River Plate y el San Lorenzo.

EL ASCENSO

En 2005 Higuaín debutó en el conjunto de Núñez bajo las órdenes de Leonardo Astrada.

Un año después, con Passarella en la banca, el "Pipita" tuvo que ganarse la titularidad frente a elementos como Ernesto Farías, Luciano Figueroa y Radamel Falcao.

Un doblete frente al Corinthians le dio para que en ese 2006 le dieran seguimiento equipos europeos, como el Milán, la Lazio, el Chelsea y el Manchester United, sin embargo, terminó firmando con el Real Madrid.

Con un pago de 12 millones de euros por su pase y un contrato por seis años y medio, al tercer hijo del "Pipa" comenzó su andar en el Viejo Continente.

En 2009 jugó su primer duelo como seleccionado argentino, frente a Perú, y marcó un gol. Pudo jugar para Francia; de hecho, recibió la invitación de Raymond Domenech, pero prefirió a la Albiceleste.

GRAN FALLADOR

Para 2013 salió del conjunto merengue, pues sus dotes dotes de fallador comenzaron a lucir. El Nápoles pagó 40 millones de euros por tenerlo en sus filas.

En Italia, Higuaín tuvo fallas importantes, al grado de que su equipo perdió una oportunidad de jugar Liga de Campeones porque erró un penalti contra la Lazio en un duelo definitivo.

Las fallas también han aparecido con la Selección.

Para los argentinos es inolvidable aquella de la Final de la Copa del Mundo de Brasil 2014, contra Alemania, cuando falló su disparo frente al portero Manuel Neuer y a la postre la Albiceleste perdió el duelo con un gol de Mario Gotze.

Un año después, en la Copa América en Chile, Argentina volvió a perder en la Final, ahora frente al anfitrión, en penaltis, después de que al minuto 92 Higuaín mandó por afuera un remate a medio metro de la portería y además voló su tiro en la tanda definitiva.

En la Final de la Copa América Centenario, de nuevo frente a Chile, tuvo su tercera oportunidad de darle un título a Argentina, pero terminó por fallar ante la salida del portero Claudio Bravo en el primer tiempo y La Roja se impuso en otra vez en penales.

En su última campaña con el Nápoles, marcó 36 goles e impuso una marca para la Serie A, mientras que con la Selección es el sexto máximo goleador histórico, con 31 anotaciones, sólo por detrás de Lionel Messi, Gabriel Batistuta, Hernán Crespo, Sergio Agüero y Diego Maradona, pero la afición de su País no le perdona sus yerros en las Finales.

Tras la derrota en la Copa América de Estados Unidos, la tercera de Higuaín en una Final con Argentina, se unió al grupo de futbolistas que analizaban seguir los pasos de Messi y Javier Mascherano de abandonar a la Selección, aunque finalmente no lo hizo oficial.

Para un luchador de toda la vida, resultaría muy extraño darse por vencido, aunque las circunstancias sean tan adversas.

Mail: san.cadilla@mural.com 
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