jueves, 21 de julio de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 21 Julio 2016

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Cuestión de chelas

Entre todas las papas calientes que Jorge Borja le dejó a Rodrigo Ares de Parga hay una que el domingo pasado dio visos de estar hirviendo.

La indiferencia del anterior presidente del Club Universidad ante la venta ilegal de cerveza en los estacionamientos del Estadio Olímpico Universitario, parcialmente controlada por líderes de la barra Rebel, sufrió una monstruosa metamorfosis en el primer partido bajo la gestión de la nueva directiva.

Todavía hacia el final del Clausura 2016, el único punto donde la cerveza era vendida de manera fija estaba en el Estacionamiento 1, además de varias personas que la ofrecían a hurtadillas en los estacionamientos 3, 4 y 6.

El domingo, tras el partido ante las Chivas, el panorama cambió radicalmente, pues los vendedores de cerveza aparecieron descaradamente y los Estacionamientos 1 y 2 fueron invadidos por gente gritando a los cuatro vientos que tenía cerveza, levantando las latas, y exhibiendo desde morrales y hasta carritos de supermercado llenos de la bebida embriagante, sin que ningún policía o gente de seguridad de la UNAM hiciera algo.

Supongo que esta transformación de los estacionamientos del estadio de Pumas en una gran cantina es una desafortunada coincidencia con el cambio de directiva, pero vaya la invitación para el señor Ares de Parga para poner ojo al asunto, porque ya no se trata sólo de un asunto de delitos por venta ilegal de alcohol, ni de que además esto se haga en el campus de la Universidad Nacional, sino que esta práctica es la semilla de posible violencia en un lugar que se jacta de seguir siendo familiar.

La decadencia de la 'Pulga'

El tiempo le ha pegado a La Sangre Azul y para muestra lo que vivió La "Pulga", el ex líder de la barra de Cruz Azul, el sábado en Aguascalientes.

Rafael Rubio solía ser un auténtico jefe cuando se trataba de desplazar porras a las distintas plazas de la Liga MX, pues no sólo tenía poder de convocatoria sino que era bien conocido por todos los jefes de seguridad y/o logística de cada estadio.

Sin embargo, en el Victoria la situación fue diferente y no crean que sólo por los cinco años que se aventó el Necaxa en el limbo del Ascenso MX.

La "Pulga" batalló para meter a las 50 personas que llegaron con él en uno de los 11 autobuses que hicieron el viaje, pues no tenía boletos apalabrados con ninguna autoridad.

Lo peor es que mientras otros grupos de seguidores celestes comenzaron a entrar, él seguía sin dialogar con alguien para conseguir las entradas. Bueno, con decirles que por momentos se vio nervioso, algo antes imposible, pues su figura era indiscutible, algo que cambió desde el torneo pasado en que dejó de ser líder de la barra, evaporándose su poder.

Finalmente consiguió su cometido y su gente entró a apoyar a La Máquina, pero la "Pulga" ya no es la misma.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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