lunes, 1 de agosto de 2016

Columna San Cadilla Norte - 01 Agosto 2016

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Andrés Bedoya

La situación de La Pandilla del Cerro de la Silla no es buena.

Así como el torneo pasado fue de ensueño, que desde la Fecha 2 o 3 ya eran superlíderes, jamás soltaron ese sitio y todo era sonrisas y aplausos, hoy el entorno no logra acomodarse, y si no es una cosa, es otra.

Primero quiero tocar el tema deportivo. No les voy a mentir diciéndoles que tras terminar el partido ante el Cruz Azul le llamé a mi Judas Pandilla, porque no es cierto. Terminando me puse a ver a los Tigres, quienes me callaron todo el hoci...quieres. Es que yo pronostiqué que no ganarían, y hasta golearon.

(No me gusta fallar, pero bueno, en pronósticos no duele tanto. La información es la que debe estar intacta. En ésa no debo fallar).

Ayer domingo me fui a comer con mi Judas Jugador, sí, el de La Pandilla. Para que no nos vieran, pedimos un privadito en un restaurante discreto en San Pedro. Quería yo tocar algunos temas.

Uno de ésos era el del colombiano Andrés Bedoya. No, no es un extranjero que anden buscando. Me refiero a Edwin Cardona.

- A ver, ¿qué le pasa a Edwin Andrés Cardona Bedoya?, es un tema que la gente quiere saber. Fue la primera pregunta que le hice cuando ya nos dejamos de pláticas de la vida, del clima, de su familia, de Doña Sanca y hasta de un coche que anda queriendo comprar.

"Anda mal Edwin. Veo que la gente dice que está un poco pasado de peso, y sí, pero es su tendencia. No todo lo podemos culpar a él. Es su físico, pero sí, anda descuidado y eso no le ayuda", me dijo.

"Pero también anda apático y distante. Te voy a contar algo. Él es una persona que si le pegas en lo anímico se cae, se derrumba. No es fuerte acá (se señaló la cabeza). Hay quienes fallan o les pegas en el orgullo y eso los hace engallarse, levantarse, buscar revancha, pero él no. Su mente no es así".

Para cuando me contó eso, ya nos habían traído nuestra segunda bebida de la tarde. Él su segunda cerveza y yo mi segunda limonada con agua mineral.

"Si ya andamos en esto, pues te cuento todo. No entrena al parejo. La mayoría sí lo hacemos, por no decir que todos, pero él flojea, no le aprieta, no da el extra. Flojea es lo más correcto. Y hay una norma entre los futbolistas: 'Como entrenas entre semana, juegas el fin', y en él se ve.

"Pero vuelvo a lo mismo, en él es un círculo vicioso, no entrena al 100 porque ha fallado, y como falla se cae anímicamente, y como se cae anímicamente, no entrena bien, y como no entrena bien, pues falla... y así".

Creo que ya no era necesario escuchar más de lo que le sucede a Andrés Bedoya, así es que decidí cambiar de tema de La Pandilla.

Me dijo algo que les pasó a él (a mi Judas) y a otro jugador en la concentración del viernes en la noche, pero si lo platico, la directiva dará con él, y pues eso jamás.

PD: Lástima, porque estaba muy chistoso.

La Peña

Hablamos de otros temas. Dos de ellos se los platico en Sanca de mañana.

Cuando nos trajeron el aperitivo, él un café y yo un Licor 43, me confirmó lo que más noche Antonio dijo en La Peña Futbolística: "Van con todo por la Conca".

En el programa de mi compa "El Güero" Juan Manuel también confirmaron -Antonio- que Jonathan Orozco será el titular ahora que vuelva y -la directiva- que están en la búsqueda de un chavillo delantero. Ambos temas se los conté hace dos y tres semanas, respectivamente.

Por la noche

Me vine al periódico EL NORTE, donde está mi oficina, y aquí seguí buscando información, siempre pensando en ustedes.

Encontré una que otra info que mañana les cuento, pero una -por a'i de las 9:36 de la noche- me llegó sin buscarla, de esas que me avisan uno de tantos y tantos Judas que tengo en esta Ciudad y en el País.

Señores Pandillas, afición del BBVA, seguidores de Rayados, creo que es el momento justo de, si no quieren apoyar al jugador, de perdido sí dejar de joderle, lo que hace más árida su estadía aquí.

Me refiero a Carlos Sánchez. Primero, el sábado que falló el penal, me contó mi Judas, entró al vestidor al medio tiempo con líquido en sus mejillas que venían de arriba para abajo, y no era sudor. Estaba muy dolido por la falla del penal. Lloró.

Y ayer, por desgracia, su hijo de 4 añitos sufrió un accidente que lo tiene en un hospital de San Pedro. No fue un accidente de que se cayó y se raspó, ni que se fracturó un bracito ni que se pegó en la cabeza. Fue algo muuucho más serio y fuerte.

La persona de Carlito tiene la mente en otro lado. Es lógico que está metido con su hijo y familia, y sería bueno que la afición le apoyara, y los que no lo desean hacer, pues tal vez sea el buen momento de al menos ya no seguirle recordando ese pasado incómodo, el cual ya no tiene remedio.

Eso sucedió ayer por la noche. Lamentable accidente que esperemos en Jehová Dios llegue a un feliz término.

¿Que qué le sucedió al niño? Eso no importa. Lo que importa -para la persona de Carlito- es que se salve el baby y -en lo deportivo- apoyar al jugador, que lo necesita.

Es mi opinión y hasta ahí. Ya cada quien decide qué hacer.

PD: Que todo termine de manera perfecta, Carlito. Es el deseo de este lado.

Mail: sancadilla@elnorte.com
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