martes, 30 de agosto de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 30 Agosto 2016

Anuncios
La cámara de la discordia

Como ya en otras ocasiones ha sucedido y a lo mejor aquí les he comentado, pues se dio un capítulo más de la cerrazón de criterio que tienen la gente a la que la Universidad Nacional Autónoma de México confía el manejo de su equipo de futbol, y que cuando se supone que una Universidad debería ser global y tolerante, pues tal parece que se mantiene con lineamientos de hace 25 mil años, y todo por una cámara de televisión.

Me llegó la información de que el día que Pumas enfrentó al Honduras Progreso en el Estadio Olímpico Universitario se dio un lío por el tema de que Concacaf acostumbra indicarle a la televisora que transmite el partido que coloque una cámara justo en medio de las bancas por su estilo de producción, pero esta vez no contaron con que la gente del Club Universidad y del propio estadio les dijeran que estaba prohibido, que porque iba a tapar la visibilidad del director técnico y que porque en ese lugar nunca se había puesto una cámara desde tiempos del Mundial, ¡de 1970!

El tema es que la gente del estadio se puso en un plan no necio, sino lo que le sigue, y se montaron en su macho de que no hubiera cámara sin importarle que la mismísima Concacaf, organizadora del evento, estuviera de por medio, ya que el pleito se lo estaban echando a la televisora.

Al final, bastante molesta y decepcionada por la visión cuasi arcaica y poco amable de los empleados de CU, la gente de Concacaf tuvo que quitar su cámara que, por cierto, en nada interrumpía la visibilidad de Palencia.

Lo curioso es que un día antes, cuando Concacaf y la televisora instalaron la cámara en el estadio del Monterrey para su partido, le preguntaron por pura curiosidad al técnico de Rayados, Antonio Mohamed, si tenía algún problema con la cámara ahí en medio de las bancas, y el argentino simplemente comentó que para nada, que iba a estar sentado casi todo el tiempo. Vaya caprichitos los de CU.

Chiva hermanos bien Cementeros

Simpática postal la que se vio el domingo pasado en la Terminal 2 del Aeropuerto Capitalino con la llegada del Cruz Azul tras su partido el sábado con Atlas por la Liga MX.

Y es que los jugadores celestes tuvieron que repartir autógrafos y dejarse retratar no sólo con algunos curiosos, sino con aficionados, pero no de La Máquina, sino ¡de Chivas! que se encontraban en el lugar.

Será que los resultados del conjunto cementero no son para incitar a nadie a levantarse temprano en fin de semana y desplazarse hasta el Aeropuerto, pero los rojiblancos andaban por ahí para despedir al Rebaño, que se dio un festín el sábado al golear 3-0 al América.

A los elementos del Cruz Azul no les quedó de otra que poner buena cara y firmar autógrafos a algunos hinchas rojiblancos. ¡De colección!

Mail: san.cadilla@reforma.com
Anuncios