lunes, 26 de septiembre de 2016

¿Cayó el líder?

Por: Mario Castillejos (26-septiembre-2016)

Antonio Mohamed declaró: "Un equipo que juega a punta de pie y no se embarra la ropa es difícil de competir y nosotros no lo hicimos y por eso perdimos el partido. Para jugar al futbol se necesita intensidad y no lo hicimos".

Pero si estos importantes fundamentos que menciona el entrenador son responsabilidad directa de su propio trabajo, ¿por qué los reclama hasta el sábado, cuando de lunes a viernes sus entrenamientos están muy lejos de alcanzar la "intensidad" que se requiere en un partido y muy pocos se "embarran la ropa" entre semana?

Hasta donde entiendo, el trabajo de Mohamed consiste en potenciar las aptitudes de sus jugadores y, en este sentido, no hay entrenador que no quiera que esto ocurra, aunque de antemano sabemos que muy pocos hacen que suceda.

A todas luces, lo declarado en Guadalajara por el "Turco" es un desesperado intento por marcar un deslinde entre él y el plantel. Aunque en este caso específico, el padre de la lógica formal -Aristóteles- advirtió que "aquel que nunca aprendió a obedecer no puede ser un buen comandante".

Sin duda que Antonio ha tenido grandes éxitos en su carrera y, como todos, también fracasos. Pero quisiera hacer una pequeña descripción de su particular estilo para manejar los grupos, donde en Tijuana, por ejemplo, no se fichó nada que no fuera de su pleno agrado, mientras que en el América, no obstante que la plantilla venía de ganar una Final y perder otra, en cinco meses promovió la llegada de 11 nuevos elementos que le debieran sus fichajes. En otras palabras, el "Turco" limpia para luego comprar fidelidad.

Y de entrada, ésa también fue su estrategia tan pronto llegó al Monterrey, porque en apego a su peculiar instinto, se avocó a disolver la legión colombiana, mostrándose poco o nada paciente con Chará, Mejía, Estefan, Severo y Zavala, dejando pendiente la petición de transferir a Pabon o Cardona si le traían a Rubens Sambueza.

En medio de este modus operandi, la línea de no darle en Rayados la libertad absoluta al entrenador para contratar, amarró a Mohamed a no traer a los suyos.

Pero como coincidencia (especulo), a mí se me hace muy extraño que lo sucedido en América con Paul Aguilar, donde "alguien de adentro" ventiló a los medios una supuesta y bochornosa indisciplina, nota que justificó su separación, se volvió a repetir en Rayados cuando "alguien" de adentro, también filtró la famosa bronca campal y, el "no quiso salir a calentar" que terminó adoquinando la baja de Estefan Medina. Y ahora el patrón se vuelve a repetir con el "no está lesionado" de Cardona. ¿Qué raro, no cree usted?

PD. "Mi trabajo no es ser complaciente con las personas. Mi trabajo es empujar a estos trabajadores que tenemos y hacerlos aún mejores". Steve Jobs.

Lo escrito, escrito está.
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