lunes, 26 de septiembre de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 26 Septiembre 2016

Tienen 'plan B'

A diferencia del América al que agarraron con los dedos en la puerta, el Cruz Azul sí tiene "plan B".

Guillermo Álvarez Cuevas está muy pendiente del equipo porque parece que haber dejado las decisiones importantes en manos de su hijo no ha sido una buena solución.

Su asesor personal, radicado en Miami, ya lo convenció de las bondades de recontratar a Rubén Omar Romano, quien sólo fue manoseado por las Águilas, pues nunca hubo la intención real de darle una oportunidad.

En cambio, el argentino tiene una revancha personal con La Máquina, pues luego de aquel terrible incidente en el que fue secuestrado a unos metros de La Noria, siempre ha querido tener una nueva oportunidad.

Romano lo desea, en gran medida para dejar atrás el karma que marcó su vida; y los Cementeros harían su buena obra del año, tratando de exorcizar todos los demonios de su pasado.

Les cae el jefe

Y hablando de Cruz Azul y el jefe -no me refiero a Tomás Boy, claro-, no siempre comer se disfruta como debería. A ver, les explico.

Resulta que mientras comían en un restaurante del Aeropuerto de la Ciudad de México antes de viajar a Monterrey, de la nada le avisaron al plantel celeste que estaba por aterrizar el señor Guillermo Álvarez para pasar lista y de paso echarse un taco porque después tenía que tratar asuntos de la Cooperativa.

Aunque la comida ya iba avanzada, los jugadores se apuraron para que no se les fuera a atorar el bocado en pleno saludo con el patrón, quien no andan tan contento con el equipo y mucho menos con Tomás Boy.

Peeeeeero cuando llegó, Billy siguió su paso, evitó contacto con los jugadores y cuerpo técnico, incluido Boy, y salió del AICM sin pelar a su equipo. Así de "contento" anda...

¿Resentido?

Imaginen que mientras juegan una cascarita un rival "sin querer queriendo" les rompe la tibia de la pierna derecha, ¿lo saludarían 10 meses después en otro juego?

Esta situación la vivió Javier Güémez el sábado cuando entró en el América-Pumas para reencontrarse con Javier Cortés, cuya falta dejó fuera al volante azulcrema unos cuantos meses.

Si bien el jugador auriazul no tuvo mala intención, durante la Liguilla del Apertura 2015 el tema se agrandó tanto que incluso la directiva azulcrema quería inhabilitar al universitario.

Al final, no hubo prueba de dolo y Cortés siguió jugando, no así Güémez, quien quedó fuera del Mundial de Clubes, tal vez por ello el azulcrema evitó cualquier acercamiento a su rival.

Una vez terminó el partido, ni siquiera dirigió una mirada al felino, ya no digamos un saludo. Al parecer aún no digiere el mal trago.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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