martes, 13 de septiembre de 2016

Un año ya del 'Pelado' en Chivas

Anuncios
Por: Ramón Estrada (13 septiembre 2016)

Hace un año Matías Almeyda aterrizó en Guadalajara, con cinco colaboradores, 10 unidades de equipaje y Santiago Hirsing, su representante.

Al mismo tiempo, José Manuel de la Torre dirigía un entrenamiento en Verde Valle como técnico de las Chivas, sin sospechar que en la cúpula le habían serruchado el piso.

El 13 de septiembre de 2015 el estratega argentino se instaló en un hotel de la Ciudad, en espera de que Jorge Vergara y José Luis Higuera le dejaran el espacio libre para asumir el control del Rebaño, que estaba en penúltimo lugar de la tabla del descenso y con 7 puntos de 24 posibles en el Apertura 2015.

En un año, Almeyda logró el título de Copa MX, dirigió en una Liguilla y actualmente vive uno de sus mejores momentos en el redil.

Las Chivas están en séptimo lugar de la tabla de cocientes, con 19 puntos de ventaja sobre el último, el Morelia, y 5 partidos sin perder en la Liga.

Turbulenta

Con Chepo el Rebaño acababa de perder 2-1 en Tijuana, lo que agudizó su mal arranque en ese semestre, aunque en la Copa en estaba por firmar su calificación.

Esa noche en redes sociales desde Argentina llegaba la versión de que Almeyda ya viajaba a México.

Néstor de la Torre, como presidente, no sospechaba el plan orquestado por sus superiores.

Higuera, personaje vital en la contratación y quien chocaba en ideas con los De la Torre, dijo no conocer a Almeyda ni estar enterado de su llegada, aunque dos semanas después un funcionario del instituto del deporte de Nayarit reveló que la visa de trabajo se gestionó un mes antes, a petición de los Coras de Tepic, equipo propiedad de Higuera.

Chepo fue notificado de su cese el 15 de septiembre y Almeyda comenzó a dirigir un día después.

Vergara presentó a Almeyda en privado con el plantel, sin fotos, reflectores ni protocolo de conferencia. La tempestad por la forma de cesar a los De la Torre tenía caliente a un sector de la afición chiva.

Cae derecho

 El perfil bajo, claridad de conceptos y disposición a escuchar al futbolista fueron la principal tarjeta de presentación del argentino para echarse en la bolsa al grupo.

Almeyda se dedicó a lo suyo y desde su primer partido tuvo fortuna, porque de inmediato le ganó al Morelia en la Copa MX y el equipo clasificó a Cuartos de Final.

En la Liga ligó victorias ante el Querétaro, el América y el Monterrey; aunque no alcanzó para clasificar, sí dejó una muestra de que su intención era darle a las Chivas un sello propio de ofensividad y dinámica.

Ese estilo, 36 juegos después, ya es una identidad del Rebaño.
Anuncios