martes, 18 de octubre de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 18 Octubre 2016



El peso que todavía tiene Rafael Márquez

Pues muchos dirán que Rafa Márquez ya no será el mismo de antes, que a lo mejor ya no corre tanto ni tan rápido como en sus años de esplendor, o que ya hasta llega un poquito tarde a las jugadas, pero de que tiene influencia en su vestidor, en los grupos donde participa, ni qué decirlo, a tal grado que hasta a los árbitros basta con que les dirija unas palabras para que por lo menos consideren lo que les dijo el llamado "Patrón" del Tricolor, y por lo que veo, de muchos otros lados.

Y esto se los comento porque prácticamente para nadie quedó duda de que en el pasado partido del Atlas contra el Querétaro en el Estadio Jalisco, Rafa sí cometió el penal que abrió la puerta a Gallos para su gol, peeeeero fue tal la vehemencia con la que el ex del Barcelona le echó de inmediato el verbo al árbitro César Ramos para decirle que no había falta, que por algunos segundos pensé que lo iba a convencer de no marcar la pena máxima.

Y aunque eso no sucedió, no pasó ni un minuto después de esa jugada, para que el árbitro le marcara un penal a favor a Márquez, bueno, del equipo de Márquez, cuando ahora sí no había ninguna razón para señalarlo, salvo esa pequeña plática previa al penal anterior. Y al final, todos vimos que el Atlas acabó llevándose la victoria.

Así que si alguien dudaba de las fortalezas actuales de Márquez, pues quedó claro que influencia sigue teniendo y muuucha.

Chofer enemigo

Vaya que Abraham González tendrá que hablar seriamente con su chofer respecto a la manera en que va vestido al Estadio Olímpico Universitario, si no quiere causar un sobresalto mayor al que provocó la semana pasada.

El viernes pasado, al mediocampista español de los Pumas lo fue a recoger su empleado en una camioneta negra, pero lo que le puso los pelos de punta a más de uno fue que llevaba puesta una playera ¡del América!, así es, y no cualquiera, sino la que se estrenó este torneo para festejar el Centenario del más acérrimo enemigo de los auriazules.

Obviamente, cuando estacionó el vehículo y la gente que por ahí andaba vio la prenda que traía pues nadie daba crédito de la afrenta supongo involuntaria que estaba cometiendo y pues no tardaron en hacérselo notar.

Por ello, al chofer no le quedó de otra más que ponerse una sudadera encima y así salir del inmueble... Para su fortuna, los elementos de La Rebel que andaban por ahí esperando a los jugadores no se dieron cuenta del suceso.

Después de esta experiencia, no sería nada malo que la directiva implementara un curso básico de prendas prohibidas en CU antes de que alguien salga lastimado... digo.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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