viernes, 28 de octubre de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 28 Octubre 2016



Comitiva rojiblanca

Puedo entender que la Ciudad de México tenga fama de insegura, como casi todo el País, pero lo que realmente me llama la atención es que el DT del Guadalajara, Matías Almeyda, se presente a una conferencia de prensa con una docena de "guaruras" que no van a hacer otra cosa que parar oreja y ver quién o qué le preguntan al argentino, como si estuviéramos en los tiempos de la Gestapo o la Policía secreta rusa, o como si pensaran que alguien le va a sacar la cartera o las llaves del carro de la bolsa del pantalón.

Y esto se los comento porque me pasaron el dato de que, después de eliminar al América en la Copa, Almeyda fue a la sala de conferencia y detrás de él, así en fila, como entraban los enanos de Blanca Nieves a la mina, pasaron no siete sino 12, sí, 12 personas en comitiva, entre el que da las preguntas, el que graba la conferencia, el que prende un foco, el que carga una maletita, el que nada más va a ver, el auxiliar técnico, el otro auxiliar, el preparador físico, el otro y otro más, tantos que ya parecía la zona de la banca de un equipo de futbol americano.

Y digo, todavía tuvieran alguna función o fueran a dar una clase sobre qué hace cada uno en el club, porque es precisamente eso lo que quisiera saber. ¿Para qué 12 personas como "guarros" pegados a Almeyda, como si lo cuidaran de que no lo fueran a secuestrar? o ¿acaso pensaron que el conato de bronca en el partido iba a seguir en la conferencia?

Le deben a Pablito

A Pablo Barrera no lo calienta ni el sol, pues hace seis meses tuvo un percance vehicular, su auto fue declarado pérdida total... y nada que se lo pagan.

Después de pasar el momento de tensión, procedió a meter los papeles para solicitar que el seguro le repusiera el costo de la unidad, obviamente tasado al precio del famoso "libro azul", que ya saben cómo se las gasta.

Con todo y pucheros de por medio, aceptó, porque bien dice el dicho que "de lo perdido... lo que aparezca".

Pero los meses que siguieron, los trámites fueron terriblemente engorrosos porque le pidieron casi casi la última carta que les escribió a los Reyes Magos, su cartilla liberada y un bolón de papeles.

Total que, ya con la boleta en la mano y tras haber completado todos los trámites, le siguen dando largas y largas con el reembolso.

Para no hacerles el cuento largo, ya lleva seis meses esperando a que le den su lana, por lo que ya anda exhibiendo a su aseguradora por la informalidad con la que lo han tratado. Valdría la pena que le pusieran atención a la queja, porque el jugador de Pumas es de los que pagan de contado y contrata seguro de cobertura amplia, y para autos de gran valor.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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