jueves, 24 de noviembre de 2016

Columna San Cadilla Reforma - 24 Noviembre 2016



Bye, bye, Berjón

El final del torneo está a la vuelta de la esquina y a muchos se les termina el tiempo de demostrar algo en el futbol mexicano, al menos en Pumas al jugador español Saúl Berjón, quien prácticamente pasó de noche en el semestre, de no ser por dos o tres goles que marcó en la Concachampions y que, en algo, ayudaron al equipo a clasificar a los Cuartos de Final, en donde se verán las caras oootra vez contra Tigres.

Pero de lo que me enteré es de que en la cúpula universitaria la decisión ya está prácticamente tomada acerca de que difícilmente el ibérico continuará en el equipo, ya que causó decepciones al no rendir ni la cuarta parte de lo que lo hizo su compatriota Abraham González, quesque por la altitud de la Ciudad de México, porque venía de jugar en el nivel del mar y no se qué más. Además, por si fuera poco, le tuvieron toda la paciencia del mundo.

Pues ya hay una intención de escuchar a algún equipo de la Liga MX que se llegara a interesar o de plano retacharlo a la Madre Patria, a menos que se aventara una racha de cinco o seis goles decisivos en la Liguilla para que pudiera abogar por su continuidad.

Ni a Silvio Torales se la perdonaron hace un año, con todo y que fue quien marcó el gol que mandó la Final de vuelta contra Tigres a los tiempos extra.

Nada de esto cambiará la idea de que la directiva felina pudiera considerar a otro jugador español, pero eso sí, ojalá que ahora sí se fijen bien, porque parece que, con tal de concederles a Abraham, les endilgaron a otro que de plano no ha hecho nada en el equipo.

Los Esmeraldas protegen su fe

Los que no olvidan su fe católica son los de León e incluso, hasta la protegen.

¿Se acuerdan que les platicaba que los Panzas Verdes siempre cargan con sus santos para todos lados, en cualquier partido del torneo regular y de la Liguilla? Si no, pues les recuerdo que La Fiera siempre trae consigo sus figuras de la Virgen de Guadalupe y de San Judas Tadeo.

Pero siempre las cargaban así como podían, casi casi con toallas o plástico para envolverlas y bajarlas del camión al vestidor visitante y subirlas para salir.

Pero fíjense que apenas me di cuenta de que ya no las traen así al "ahí se va", sino que mandaron a hacer dos cajas especiales para cargarlas, una de ellas muy bien identificada con imágenes de la Guadalupana, equipadas con agarradera y toda la cosa, casi casi como maletines hechos a la medida para que sus imágenes no corran nunca más el riesgo de sufrir un accidente con tantos viajes.

Así es como el León está llevando su fe lo más lejos posible.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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