jueves, 5 de enero de 2017

El caso Cardona



Por: Mario Castillejos (05-enero-2017)

En toda la extensión de la palabra, un jugador diferente hace el futbol más divertido.

"Si por mí fuera, me hubiera ido". Ésa fue la portada de ayer en CANCHA, entrecomillando una, entre muchas otras declaraciones que Edwin Cardona emitió al programa colombiano "El Alargue" de la estación Radio Caracol de su país.

No voy a cuestionar si la nota está o no dentro del contexto y menos cuando las percepciones entre seguidores al Monterrey, no seguidores, jugadores, dirigentes, incluso entre los periodistas, normalmente son incompatibles.

Pero si usted quiere calar sus sentidos, la entrevista la puede escuchar en www.facebook.com/video.php?v=1227008364059410.

En lo personal, también entiendo que la afirmación emitida tiene mucho valor porque no vela mentira alguna, sobretodo cuando la tormenta que vivió Cardona en los últimos meses, drásticamente contrasta con el Edwin que fue magistral en la versión que sumó 37 puntos, pero que en conjunto dejó escapar el título frente a Pachuca, partido final donde el colombiano erró un penal.

Subrayo que en ese entonces, no obstante el histórico descalabro, el romance entre el volante, cuerpo técnico y afición era total. La imagen de Mohamed consolando en su hombro el llanto de Cardona habla por sí sola.

Y luego, ¿qué pasó?

Después de ser tontamente expulsado a escasos minutos de entrar de cambio frente a Puebla en la Jornada 1 del Apertura 2016, fue titular en las victorias frente a León (0-3) y Necaxa (2-1), pero luego llegó el partido en CU donde Mohamed lo relevó en el entretiempo cuando Rayados eran humillado 4-1.

A partir de ese momento, el "Turco" decidió iniciar con Chará para inyectarle -según entiendo- una dinámica en recuperación que con el corpulento volante no tenían.

Y así, "El Genio" ahora era gordo, perezoso en la marca, desentendido tácticamente, cuando desde mi óptica corría y cubría los mismos metros del torneo anterior, aunque como los resultados del equipo contrastaban con la pasada campaña, los amantes de encontrar la culpa sentenciaron sin miramientos a Cardona.

El resto de la novela usted la conoce: todo lo que dijera o hiciera Edwin estaba mal. Incluso se entrometieron en su vida privada. Con todo esto, ¿usted no se hubiera ido?

También quiero apuntar que Cardona jamás hará una labor pegado a la banda como la que en Tigres hace Aquino o Damm. Jamás, porque eso y ponerlo de marcador de punta es la misma incongruencia.

Además, cuando Monterrey lo compró, la envoltura decía bien claro: no es un jugador aeróbico, pesa más de 85 kilos y mide 1 metro con 84 centímetros, pero hace cosas que pocos hacen con la pelota. ¿No cree usted?

PD. El éxito no es la ausencia de problemas, sino la habilidad para lidiar con ellos.

Lo escrito, escrito está.
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