miércoles, febrero 08, 2017

Columna San Cadilla Reforma - 08 Febrero 2017



Ya nadie lo quiere

En Morelia están que no les calienta ni el sol, por ahorrarse unos pesos hicieron mal su elección de entrenador y ahora que salieron a buscar a los candidatos que desecharon meses atrás, nadie quiso entrarle al toro, porque el panorama no luce nada alentador, y el que llegue va a tener que cargar con un descenso, si es que la situación no logra revertirse en las próximas jornadas.

La dirigencia de Monarcas se dejó seducir por la verborrea de Pablo Marini y no quiso darle su justo valor a dos técnicos mexicanos como Nacho Ambriz y Guillermo Vázquez, quienes hicieron incluso su proyección del asunto y todo lo que necesitaban para llevar a buen puerto al cuadro de la Monarquía.

Vázquez ha sabido cotizarse y no se iba a ir a dirigir a Morelia por un salario corto, porque además salvar a un equipo no es cosa fácil. Y aunque Nacho andaba todavía dolido por su salida del América, me cuentan algunos allegados que ya estaba superando este duro capítulo y estaba animoso por volver a la dirección técnica sin poses para agarrar a un cuadro emproblemado.

De inicio el ex estratega de las Águilas quería un proyecto con otro club, no verse inmiscuido en el descenso porque ese tema ya lo había vivido en dos ocasiones, y en las dos con nefastas experiencias por la falta de pago.

Solo que ahora parece que nadie quiere agarrar al Morelia, porque Marini se encargó de dejarlo casi tan hundido como el Titanic. Y bueno, si logran convencer a Nacho, ahora sí va a tener que darse primero una vuelta a Puebla para pedirle una manita al Señor de las Maravillas, porque para salvar a la Monarquía ya no parece suficiente un buen entrenador.

En el peor momento...

Vaya que el árbitro asistente Alejandro Ayala se puso en el ojo del huracán por las declaraciones de Jesús Corona respecto a las faltas de respeto que le habría conferido durante el juego entre Cruz Azul y Querétaro.

Para mala fortuna del auxiliar, la polémica estalló justo en la semana en que recuperó el gafete FIFA que le retiraron durante dos añotes y aunque a estas alturas de la fiesta parece que el tema no va a pasar a mayores, los que saben me comentan que ya con la amargura de ver manchada la recuperación de su insignia internacional ya es suficiente para el señor Ayala.

Quien conoce a este árbitro no se extraña en lo absoluto por lo que pasó el sábado, pues sabe que tiene un carácter muy duro, que combinado con el de Chuy Corona, que no es ninguna perita en dulce, pues nos dio como resultado una explosión que sacó más chispas que el 1-1 que todos vimos adentro de la cancha entre celestes y emplumados.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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