jueves, febrero 02, 2017

Visión



Por: Mario Castillejos (02-Febrero-2017)

Un héroe es alguien que discute con los dioses. Así se comportan Leo Messi y Cristiano Ronaldo en una cancha de futbol. También así se comportaron a lo largo de sus carreras Garrincha, Platini, Pelé, Cruyff y Maradona, estrellas que por sí solas dieron grandeza a los clubes y selecciones donde jugaron.

Pero el modelo ha cambiado porque ya no basta con un solo héroe y 10 comunes para ganar y cautivar. Ahí están las plantillas llenas de figuras del Real Madrid, Barcelona, Chelsea, Manchester United y todos los equipos élite del mundo, donde la aspiración se empata con tangibles posibilidades para ser el mejor en Liga y la propia confederación, bajo un simple esquema: fichar a los mejores en cada una de las posiciones.

Señores, tener a un genio, a un jugador que por sus características marca diferencia en su propio equipo y frente a los demás, ya no basta. ¿O usted cree que si mandamos a Gignac al Querétaro o Puebla, éstos terminarían ganando un campeonato?

Si tratamos de aterrizar este modelo en nuestra Liga, forzosamente tenemos que apuntar hacia los Tigres. De hecho, la incorporación del seleccionado chileno Eduardo Vargas nos vuelve a confirmar que el club de la "U" tiene perfectamente definido el cómo quiere ganar.

Sin tener la certeza, percibo que hace unos años alguien planteó la siguiente hipótesis en esta institución: y si volamos un poco más alto que los demás, ¿qué puede pasar?

Dicen que el primero que comparó a la mujer con un flor fue un poeta, pero el segundo, un imbécil. De tal forma, si usted es de los aficionados Rayados que no toleran las comparaciones con los de enfrente, le acepto que me diga imbécil por adelantado y cambie de página, porque no le va a gustar el resto de esta columna. Aviso.

Por un lado, el Monterrey contrató a Cristaldo para suplir si fuera necesario a Funes Mori, mientras que los Tigres hicieron lo mismo con Vargas, pero con el objetivo de competir con Gignac o Sosa. Dos fichajes para similares funciones pero con visiones completamente opuestas. Sobre todo porque un equipo prácticamente funciona, y el otro aún se encuentra en esa tediosa búsqueda. Y más cuando las dudas en la rodilla de Funes Mori fueron el móvil de la llegada de Cristaldo.

Los ejemplos siguen: ¿A qué llegó Dida? ¿A qué llegó Nahuel? Y cuando llegó Pizarro, Tigres tenía al "Cacha". Lo mismo cuando llegó Zelarayán estando Dueñas y Torres.

Tigres, no contrata a nadie para ser banca. Ésa es decisión del técnico, no del plan.

Señores, ése es el reto: hacer realidad una visión.

Y si usted tuviera en la mira volar tantito más alto, ¿hubiera contratado a Nico Sánchez, Dida, Ortiz Castillo, Fuentes o Piris?

PD. "Estamos aquí para darle un mordisco al universo. Si no, ¿para que otra cosa podemos estar aquí?". Steve Jobs.

Lo escrito, escrito está.
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