jueves, 9 de marzo de 2017

Columna San Cadilla Mural - 09 Marzo 2017



Juego aéreo

Vaya revuelo que causó el vuelo -valga la rebuznancia- que se retrasó porque dos integrantes del Santos Laguna, que viajaba de Torreón a Aguascalientes con escala en la CDMX, fueron bajados del avión.

Videos en redes mostraron a Nicolás Navarro y Benjamín Macías, del cuerpo técnico, salir de la aeronave por desobedecer las indicaciones del capitán de apagar teléfonos celulares.

El Santos salió a decir que todo fue un "malentendido", pero no especificó. ¿Cuál es su versión? ¡Ah, para eso leen esta H. columna!

Resulta que, en efecto, algunos elementos del equipo usaron sus teléfonos después de que el capitán informó que el despegue se iba a retrasar 30 minutos.

Ni tardo ni perezoso, Navarro, quien despacha como entrenador de porteros, se puso a ver una película en su tableta, aparentemente en modo avión.

Diiicen que de repente apareció una sobrecargo y cuestionó a gritos al ex portero, quien le explicó que no estaba conectado a la red, pero que, sin problema, lo apagaba.

Peeero minutos más tarde regresó la sobrecargo y comenzaron los gritos.

"¿No entienden que desobedecer estas indicaciones es un delito federal?", le gritaron a Navarro, quien la miraba con cara de sorpresa.

Como el borlote se hacía grande, el preparador físico, Guillermo Hernández -un pan de Dios, neta- preguntó la razón del alboroto.

"Chatón" Enríquez, quien estaba dormido, despertó y mostró su faceta de cliente molesto.

Les dijo a los gritones que no había necesidad de hablar así, que le bajaran a su tono porque los del Santos -todos- atenderían las indicaciones. Parecía haber resultado, porque ambos empleados se marcharon.

Pero ¡tómala!, que regresan y le dicen al "Chatón" que, por andar de vengador anónimo, tenía que bajarse del avión junto con Navarro y el "Platanito", a quien se le quitó lo buena onda y amenazó con "demandar" a la aerolínea

-"Bueno, usted no se baje", le dijeron a Hernández, pero luego apuntaron a Navarro y al futbolista, "¡Ustedes dos, sí!". Enríquez dijo que no se bajaba y que "demandaría".

Para esto, entre el retraso y el griterío, los demás pasajeros ya se habían puesto histéricos, así que los santistas decidieron no hacerla más de tos y bajarse, porque el capitán estaba terco en que no despegaría hasta que los rijosos abandonaran su avión.

Pues ahí iban Navarro y el "Chatón", resignados a esperar otro vuelo, cuando Macías, masajista, se vistió de héroe. "No, tú tienes que jugar mañana, yo me sacrifico por el equipo", le dijo al futbolista, mientras lo detenía con un brazo extendido.

Macías le quitó la gorra al jugador y tomó asiento en su lugar. Entonces llegaron los federales y se llevaron a Navarro y a Macías. Querían bajar a dos y a dos bajaron.

Es curioso que, con todo y la hora de retraso, en el ex DF los pasajeros, incluidos los del Santos, pudieron tomar sus conexiones.

¿Acaso todo el borlote fue para echarle la culpa a alguien por un retraso que ya veían venir? Es pregunta que se hace el plantel de Santos.

¿Se va o se queda?

Pues con la novedad de que el León va a tener que hacer maletas.

El Poder Judicial de la Federación le dio ayer la razón a Roberto Zermeño y le negó un Amparo al Municipio de León, así que el estadio es legítima propiedad del ex dueño de la Fieeeeeerghhhaaa.

Como la directiva, encabezada por Jesús Martínez Murguía, no pretende negociar con Zermeño, el panorama está más nublado que la mente del "Gullit" Peña un sábado por la noche.

Se manejan las posibilidades de Aguascalientes o Irapuato, pero algunos creen que es para presionar.

El club, propiedad del Grupo Pachuca, publicó un desplegado en el que dice que León merece un estadio de primer nivel (y tiene razón, el actual está para tumbarse de un soplido del lobo de los tres cochinitos).

Como el Ayuntamiento había comprometido la renta del inmueble por 10 años, esto es un problema que les incumbe.

¿Apoquinará la Ciudad con un nuevo estadio? ¿Coinvertirán los Martínez, Slim y gobernantes para un nuevo inmueble? ¿Se irán?

¡No se la pierdan! A esta historia aún le quedan muchos capítulos.

Mail: san.cadilla@mural.com
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