jueves, 30 de marzo de 2017

Columna San Cadilla Reforma - 30 Marzo 2017



Cambio de planes

Sergio Goycochea estuvo muy cerca de jugar en el futbol mexicano y seguro se da de topes por no haberlo hecho.

En el verano de 1994 y tras el Mundial de Estados Unidos, el portero argentino negoció con Andrés Fassi su incorporación al Pachuca, pero cuando ya estaba todo hecho e incluso tenía listos los boletos de avión, algo inesperado sucedió.

El "Vasco" llevó sus autos a una agencia para venderlos antes de viajar a México y ahí se encontró al presidente entrante del Mandiyú, a quien le contó de su acuerdo con los Tuzos y de su viaje, pero el dirigente ni tardo ni perezoso lo convenció de mejor firmar por su equipo y le igualó la oferta salarial, por lo que Goyco decidió quedarse en su país para ser dirigido por Diego Armando Maradona, en el debut del "10" en los banquillos.

Luego de perder la opción de Goycochea, Fassi se "tuvo" que fijar en arquero argentino nacionalizado boliviano, Carlos Leonel Trucco, quien entonces militaba en el Bolívar. La historia posterior es por todos conocida: Trucco se hizo ídolo y echó raíces en Pachuca y ahora hasta tiene un palco con su nombre en el Estadio Hidalgo.

Goyco, por su parte, sufrió el descenso con el Mandiyú en el verano de 1995, el club que incluso acabó la temporada con adeudos de salarios, terminó por desaparecer y el guardameta se fue al Internacional de Porto Alegre.

¿Qué hubiera pasado si Goycochea llegaba al Pachuca? Tal vez tendría un palco con su nombre, pero eso nunca lo sabremos.

Los dos Marchesines

Vaya confusión la que padeció el guardameta suplente de las Águilas, Óscar Jiménez, por parte de los seguidores americanistas afuera del Nido de Coapa.

Resulta que cuando el ex portero de Jaguares salió del club en su vehículo, accedió amablemente a detenerse para atender a un grupo de seguidores que se le acercaron con playeras y banderas del equipo para que les diera una firma, pero en cuanto el jugador bajó la ventanilla vino el momento del error.

"Marchesín, Marchesín, una foto con nosotros", "qué bueno que te paraste Marchesín", le dijeron un par de seguidores al arquero.

La cara amable que había puesto en primera instancia Jiménez como que se transformó en una mueca de "No por favor", y no quedó más remedio que esbozar una sonrisa y aclarar el asunto a la banda: "No soy Marchesín".

La declaración dejó pálidos a los fans que de inmediato pidieron disculpas, pero en lugar de molestarse, Jiménez fue buena onda y al ver su reacción el portero de cualquier manera tomó las playeras y se las firmó y también posó para las fotografías.

En el carro siguiente apareció ni más ni menos que Marchesín y los aficionados repitieron la escena.

"Ahora sí es Marchesín... Marchesín, Marchesín, una foto...". Qué bueno que eran aficionados del Ame...

Mail: san.cadilla@reforma.com
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