lunes, 20 de marzo de 2017

El efecto Pabon



Por: Mario Castillejos (20-marzo-2017)

El croata Slaven Bilic, ex jugador y entrenador actual del West Ham, pronosticó que la próxima revolución táctica será la muerte de los llamados esquemas de formaciones: "no importan los sistemas de juego, importan las ideas".

Podríamos decir que estos Rayados practican un futbol líquido con la mera intención de llevar la pelota lo más rápido posible hasta donde se encuentre Dorlan Pabon.

El sábado contra el Atlas, el "Turco" ideó su plan desempolvando a Gargano con la intención de estrujar al decadente, pero orgulloso, Rafael Márquez, pero a su vez tiró a Dorlan bien abierto sobre la banda derecha, sector que en los últimos torneos esporádicamente gastan sus jugadores. Dos ideas, dos conceptos, dos simples tareas que devastaron la posibilidad a los visitantes.

Para el entretiempo, el aristocrático Márquez tuvo que armar sus pedazos en el vestuario. Sólo espero que los costarricenses, próximos rivales del Tri, no hayan visto la fragilidad de quien fue nuestro emblema nacional o que el señor Osorio tome sus precauciones manteniéndolo en el banco para pedirle consejos.

Diría Sabina que la verdad es sólo un cabo suelto de la mentira. Aceptemos que fue el tiempo quien biodegradó por completo al mejor futbolista mexicano de los últimos 20 años.

Regresando a las ideas de Mohamed, Pabon volvió a absorber el grueso de los embates Rayados con 11 centros desde el costado derecho y cinco disparos, aunque ninguno con dirección a portería. La afición del Monterrey y todos en general seguimos disfrutando del jugador más divertido de la Liga, de esos que invitan a no despegarte del televisor, miembro de esa extraña especie que simplemente hace afición.

Tampoco quiero decir que los Rayados son Pabon, porque en buena parte la prosperidad del colombiano se debe al trabajo rudo del "linebacker" Molina, Ortiz y Sánchez, sin olvidar que Funes Mori y el maestro Cardona le aspiran un buen de rivales. De hecho, Edwin alcanzó una eficiencia de 84 por ciento en los 44 pases que intentó, además de generar tres ocasiones de gol, la ultima terminó sellando el partido.

Sin duda que los Rayados son más creatividad que esquema. Y la imaginación tiene muy mala fama frente al futbol voluntarioso, obediente, amarrado a conceptos caducos que frenan la evolución para que todo permanezca estancado a los clichés.

Señores entrenadores: acepten que es el jugador quien aporta la innovación, aprendan del "Turco" y sus dos o tres ideas por partido, el resto se lo deja a los súper héroes de pantalón corto.

Del otro lado de la Ciudad, los Tigres siguen frenando sus posibilidades. A manera de anacronismo, no juegan mal, pero no ganan.

PD: A veces creo que los milagros no ocurren por la voluntad de Dios sino por su descuido.

¿El futbol es teatro o juego?

Lo escrito, escrito está.
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