jueves, marzo 09, 2017

El futbol es un misterio



Por: Mario Castillejos (09-marzo-2017)

En el futbol, siempre calculamos que todo tiene solución sin considerar que el 80 por ciento de los equipos de cualquier liga tienen nulas o escasas posibilidades de terminar en la cima.

Pero cuando un club cae en la desgracia de no ganar, las propuestas por cambiar una pieza o las que sean, saltan en las voces de quienes sienten la obligación de resolver los misterios.

Para muchos, el funcionamiento de un once es mera mecánica y al ser todo sustituible, el entrenador o jugador termina clasificado como simple componente.

Todos creemos ser expertos de un juego donde las verdades a veces no duran 90 minutos.

Platicando con unos buenos amigos sobre el pésimo inicio de los Tigres y el resurgimiento del Monterrey, uno de ellos apuntó que el plantel de Ferretti jugaba mejor con Dueñas de volante que con Zelarayán.

De hecho, los resultados parece que terminaron validando el diagnóstico, porque después de sólo ganar un partido de seis, el reacomodo de Dueñas como mediocampista, tuvo una cosecha de dos victorias y un empate.

Días después nos juntamos para replantear los hechos y como cada solución da pie a una nueva pregunta, se me ocurrió arremeter con los siguientes hechos: ¿entonces era Zelarayán?

La respuesta de mi amigo fue contundente: "sí, te lo dije".

Pues también debemos considerar que Sosa dejó su lugar para que entrara el chileno Vargas en esos mismos tres juegos y lo mismo pasó con Aquino, porque tan pronto se lesionó frente al Pachuca, el equipo empezó a ganar (ironía), esto lo subrayo para ser congruente con el diagnóstico de Dueñas vs. Zelarayán, ¿o no?

Y entre más busco respuestas, llego a la misma conclusión: el futbol es un misterio, no una pregunta.

Si seguimos con los cambios de componentes, en Rayados y el criticado Cardona pasó algo igual.

Tan pronto Mohamed borró al colombiano el torneo pasado y puso a Chará en su lugar, el equipo no consiguió los resultados para clasificar y ahora que regresó Cardona al once titular, los goles y victorias aparecen en racimos, igualando las alegrías al enigmático torneo de los 37 puntos.

¿Ustedes siguen aferrados a que esto es una cuestión mecánica?

Y con el despido de Ranieri, DT del milagroso Leicester, tratado hace un par de semanas como componente supuestamente defectuoso por la ausencia de resultados, las siguientes protestas a la irracional medida se escucharon: "ya no hay principios", dijo Mourinho. "Ya no hay sentimiento", dijo Gary Lineker. "Ya no hay amor", dijo Michael Owen.

También sufrió de este trato el DT del Barcelona, Luis Enrique, cuando perdió con el PSG 4-0 en la Champions, pero ahora que remontó (6-1), de seguro el componente defectuoso será quien llegó vestido de héroe al Camp Nou, Unai Emery.

PD. El futbol provoca más ahogados en vasos que en ríos.

Lo escrito, escrito está.
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