lunes, 13 de marzo de 2017

Poder que harta



Por: Mario Castillejos (13-marzo-2017)

"Es difícil respetar un poder que no se comprende".

Ximena Peredo.



Si los dueños del futbol mexicano -donde ninguno se salva- tuvieran la suficiente madurez deportiva para aceptar consecuencias, todas las semanas pasarían como días de fiesta.

El paro arbitral sólo fue la gota que derramó el vaso. Hoy fueron Peláez y Aguilar, pero antes fue la cartera de Ferretti, los desplantes del "Piojo" Herrera, el pechazo de Arellano o Jesús Martínez invadiendo la cancha en Toluca.

El problema de fondo siempre ha estado en los usos y costumbres de las cabezas en los clubes. Y quienes sólo ejercen el poder a su conveniencia, tarde que temprano hartan.

Señores directivos, ¿qué es más importante: lo que le conviene a su equipo o lo que le conviene al futbol mexicano? Por desgracia, muchos de ustedes están convencidos que todos los federativos, que todos los que encabezan alguna comisión reguladora y que todos los árbitros, entrenadores, sobre todo los jugadores, son sus empleados.

Y con esta visón, jamás han aceptado que su peonada los regule o los sancione, mucho menos que les impongan condiciones.

Bueno, el descaro es de tal magnitud que durante años han privado públicamente al jugador del derecho a la libre contratación. Y esto en su idiosincrasia prepotente es: "tan son míos que no importa que no tengan un contrato vigente, pero si el jugador quiere pasar a otro equipo dentro de México, yo tengo que autorizarlo".

Ándale, sólo falta que como señores feudales se les antoje el derecho de pernada. Y todo porque entre ustedes mismos no se tienen nada de confianza.

En fin, mientras no exista un total e incondicional respeto a las comisiones reguladoras, mientras no se dé autonomía a los gremios arbitrales y del jugador, ustedes y sólo ustedes, seguirán manchando el futbol.

Señores, esto no es una guerra, esto es una industria que provoca estupidez e histeria, donde como dueños, jamás deben infectarse de las enfermedades de los aficionados.

Que si fue penal, que si no era expulsión, que si estaba en fuera de lugar, qué más da, el negocio no está en ninguna acción sancionada dentro del campo. Su negocio está en cautivar masas.

Y mientras no entiendan su rol, al ser el centro del problema, seguro seguirán siendo víctimas de la solución. El futbol es como la vida donde hay ricos y pobres, pero los ricos también se mueren. Les llegó el momento, ustedes ya no pueden ser fanáticos de lo prohibido.

Esperemos que cambien y no sólo finjan. Aunque como dijo Nietzsche: "las guerras vuelven estúpido al vencedor y rencoroso al vencido". ¿No cree usted?

PD. "Tiempos difíciles se acercan, Harry. Muy pronto todos tendremos que decidir entre lo que es correcto y lo que es fácil" Harry Potter.

Un error rectificado no es error. Pero a partir de hoy, el futbol mexicano ya no sobrevivirá en silencio.

Lo escrito, escrito está.
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