domingo, 12 de marzo de 2017

Un sábado sin futbol



Ayer fue sábado...¡y no rodó el balón!

El Estadio Universitario, la casa de los Tigres, no tuvo cánticos, no se inundó de camisas amarillo y azul, no se apoyó incondicionalmente al equipo, fue simple y sencillamente un inmueble sin vida, sin pasión.

Y es que tras la suspensión de la Jornada 10 por el paro de los árbitros, el Uni, que albergaría el juego entre Tigres y Chivas, enmudeció.

No faltó el despistado que se apareció porque no sabía que no iba a ver juego o aquella familia que hizo el viaje desde otro estado para ver a sus Tigres o a sus Chivas.

"Usamos el fin de semana para venir en familia y aprovechar el partido, pero nos salen con eso un día antes, pues sí está un poco mal", expresó Jesús Lares, quien llegó con toda su familia desde Tepic, Nayarit.

De igual forma arribaron a CU un grupo de amigos de Chihuahua y otros de Guadalajara.

"Vamos a seguir turisteando, no nos queda de otra", comentó Luis Porras al salir de Ciudad Universitaria.

Los aficionados felinos se sintieron molestos.

"Qué culpa tenemos nosotros", cuestionó Diego Alejandro Cruz, de la Colonia Independencia.

Restaurantes de la zona que transmiten los partidos y son parada común antes o después de los partidos, también la llevaron, ya que sufrieron una baja entre el 60 y el 80 por ciento.

"Siempre tenemos lleno, antes, durante y después del partido; tenemos lista de espera", dijo el gerente de un restaurante, "ahorita es un 80 por ciento de venta abajo”.

Elementos de Seguridad de San Nicolás se hicieron presentes, aunque en un grupo menor al que vigila los días de juego.

"Siempre tenemos que estar bien alertas porque no vaya a faltar que venga un grupito de afuera y esté uno del equipo local y evitar una confrontación", expresó Jorge García, responsable del operativo.

Quienes sí aprovecharon fueron estudiantes de algunas facultades.

"Por fin no batallamos con estacionamiento", comentó una estudiante de Arquitectura.

Las voces de franeleros, los vendedores de tortas, de los revendedores, de los que venden toda clase de botanas se quedaron guardadas hasta nuevo aviso.

No hay duda, ayer fue un sábado inusual para los regios, un sábado sin futbol.
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