jueves, 2 de marzo de 2017

Una lección para aprender



Por: Mario Castillejos (02-marzo-2017)

"El respeto es una calle de dos vías, si lo quieres recibir, lo tienes que dar".

R.G. Risch


Al finalizar el partido entre Villarreal y Real Madrid, donde los blancos remontaron un 2-0, pero la igualada del encuentro fue consecuencia de un muy benévolo penal, el presidente Fernando Roig, pronunció las siguientes declaraciones:

"Todo el mundo afirma que la mano es un rebote, pero el rebote no es penalti. Creo que después de un penalti que no ha sido, no podemos hablar de una remontada del Real Madrid".

Y la máxima autoridad del Submarino Amarillo fue más allá:

"Gil Manzano (árbitro central del partido) y sus asistentes han salido del estadio con bolsas del Madrid. Éso no está bien".

Si estos señalamientos bañados de acusaciones hubieran pasado en nuestra Liga, ¿qué diría la supuesta moral del futbol mexicano, o sea, la prensa?

De entrada, todos estaríamos masacrando al cuerpo arbitral con el famoso interrogatorio que recitamos en tono indignado: ¿cómo es posible que el Real Madrid le de una bolsa con souvenirs a los árbitros después de regalarles un penal", seguido de otro recurrente: ¿y cómo es posible que los árbitros aceptaron los souvenirs?

Es más, las palabras del presidente serían calificadas de muy atinadas porque van en perfecto apego a la trasparencia que todos los mexicanos estamos exigiendo de cualquier autoridad.

Quisiera agregar que el silbante -Gil Manzano- también redactó en el acta que, al salir del estadio, encontró en su vehículo un mensaje que decía "ladrones".

Pues allá, esto terminó así: primero, el Comité Técnico de Árbitros se sintió agredido porque el presidente del Villarreal hizo público el obsequio que recibieron sus colegiados, utilizando tonos para suponer que su gremio era comprable con bufandas y vasos conmemorativos del club madrileño, cuando en España es habitual que los equipos de la Liga obsequien a los árbitros productos del merchandising del club.

Y en contra de nuestras mexicanísima cultura, el Villarreal emitió el siguiente comunicado:

"El Villarreal CF desea manifestar su total y absoluto apoyo y respeto por el colectivo arbitral en todos sus estamentos. Siempre hemos valorado y defendido la honradez he independencia de los árbitros y así lo seguiremos haciendo. El Villarreal entiende la difícil tarea de los árbitros y asume sus aciertos y errores como parte del espectáculo deportivo. Confiamos plenamente en la profesionalidad, integridad y lealtad del colectivo arbitral".

¿Algún día veremos algo así entre nuestros 18 gloriosos y mexicanísimos equipos?

Desgraciadamente, no creo que me toque verlo.

PD. Señores directivos, el respeto es como el dinero, puedes pedirlo, pero es mejor ganártelo.

Lo escrito, escrito está.

Mail: castillejos@elnorte.com
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