lunes, abril 10, 2017

En condiciones opuestas



Por: Mario Castillejos (10-abril-2017)

"Si no sabemos hacia dónde vamos, terminaremos en cualquier otro lugar".

Yogi Berra, leyenda de los Yanquis de Nueva York


Mientras que a los Tigres se le agotan las posibilidades de ganar otro título de Liga, a los Rayados se le incrementan. En sólo 12 partidos, ¿uno se transformó en fuego y el otro cenizas?

Para el equipo de Ferretti, el refugio más recomendable del presente es el futuro. Aunque tuvieron que pasar cinco torneos de Liga, dos de Copa, una Libertadores y la actual Concachampions para que la prensa, lamiéndose los bigotes, empiece a rotular la etiqueta de su veredicto favorito: "fracaso".

En otras palabras, la distancia entre la ilusión y la frustración se encogió a conseguir cuatro victorias en los últimos cinco partidos de Liga (Chivas, Pumas, el Clásico Regio, Tijuana y Querétaro), junto al salvavidas que representa asistir al Mundial de Clubes si vence en 180 minutos al Pachuca, duelos que se llevarán a cabo antes de visitar a Rayados y después.

Para los que entienden que los merecimientos y el marcador no siempre van de la mano, la representación futbolística alcanzada frente a Necaxa nos vuelve a confirmar que el camino para lidiar con la problemática lo tienen bien definido.

El sábado en Aguascalientes, el equipo recobró la memoria sincronizando las ideas con pases y los pases con remates, apreciación que cuantificamos de la siguiente manera: llegaron al Estadio Victoria promediando un remate cada 34 pases y dejaron el inmueble con un remate cada 20 pases. Destacando que Barovero los privó de por lo menos tres goles.

Sin duda que el equipo recibió alivio con la eficiencia táctica y desequilibrio de Aquino, además de revalidar que el colombiano Meza es sobradamente confiable. Por desgracia, técnicamente aún no recobran ni a Gignac ni a Sosa, los dos hombres gol más importantes del plantel.

De la palabra "fracaso" parece que las primeras cinco letras ya están impresas, aunque sabemos que el futbol aún es una misteriosa forma de aspirar a lo imposible.

Del otro lado de la Ciudad, la pirotecnia provocada por el futbol divertido reapareció en la casa Rayada de la mano de Edwin Cardona. De seguro que el "Turco" durmió tranquilo después del insomnio provocado por las derrotas frente a las dos marcas futbolísticas más importantes del país (América y Chivas) junto a la lesión de Pabon.

El Monterrey sigue siendo el amo de la simplificación promediando 15 pases por cada remate a portería. Aunque para dominar a los rivales poderosos, aún deben aprender a transitar de lo simple a lo compuesto. ¿No cree usted?

PD. ¿Qué sería del futbol sin finales inesperados? Aunque hay finales tristes que también son perfectos.

Lo escrito, escrito está.
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