domingo, abril 02, 2017

Toluca derrotó 2-0 a Necaxa


Líderes. Los choriceros de Hernán Cristante vencieron a los Rayos.

Los Diablos Rojos de Toluca vencieron en casa 2-0 al Necaxa en jornada 12 del torneo Clausura 2017. Los mexiquenses se colocaron en la cima de la clasificación al llegar a 22 puntos, Necaxa es penúltimo con 10 unidades.

Tras un primer tiempo sumamente cerrado, Toluca se fue arriba del marcador hasta el minuto 72'. tras un gol en propia meta de Jesús Chavez. Erbin Trejo selló el triunfo al minuto 89'.

En la siguiente jornada Toluca visitará a Pumas en el Olímpico Universitario y Necaxa recibirá a Tigres en el estadio Victoria.

Previa del Partido

Toluca y Necaxa regresan a la competición oficial con el partido de este domingo por la jornada 12 del torneo Clausura 2017. En el año de su centenario, los Diablos Rojos quieren darle una alegría a una afición que, por lo mostrado hasta ahora en esta Liga MX, tiene argumentos para ilusionarse y espera un triunfo en el Nemesio Díez ante los Rayos.

El equipo escarlata que dirige Hernán Cristante es tercero en la tabla, con 19 unidades y a uno del líder Guadalajara. Con un triunfo y dependiendo de resultados de terceros, Toluca podría volver a la cima del torneo para asegurar de una vez por todas su presencia en la Liguilla. El cuadro choricero viene de un valioso triunfo a domicilio por 2-3 frente a León, y ahora tiene la oportunidad de recibir a un Necaxa que no la ha pasado nada bien en la casa del Diablo.

En efecto, desde la implementación del sistema de torneos cortos, Necaxa solo ha derrotado a Toluca como visitante en una ocasión, aunque fue precisamente el año en que el cuadro hidroeléctrico descendió a Segunda, en 2011. La última vez que los rojiblancos visitaron el infierno escarlata fue en la Copa MX del 2015, cayendo por 4-2 frente al local.

El presente tampoco es muy auspicioso para los “Electricistas”, que ocupan la antepenúltima posición en la tabla y ya están virtualmente eliminados de la Liguilla. Así las cosas, se trata de un duelo de trámite para el equipo de Alfonso Sosa, más allá del honor de arruinar la fiesta de los Diablos Rojos en su propia casa.