lunes, mayo 01, 2017

A ritmo de rock and roll



Por: Mario Castillejos (01-05-2017)

Faltando sólo una fecha para definir los Cuartos de Final, ninguno de los 12 posibles muestra cara de campeón.

El tan criticado sistema de competencia nos vuelve a desorientar, pero en apego a la frase "el futbol es una religión", la idea de que en el cielo hay una mayor igualdad de clases es lo que en el fondo lo hace tan agradable a los ojos de los menos favorecidos.

Y a los connotados críticos que no se cansan de apuntar que las Liguillas son injustas, jamás se han puesto a recapacitar que esa injusticia es lo que lo hace divertido.

Señores, el futbol sólo se encarga de sembrar confusión, no de eliminarla. Ése es el secreto.

Por lo pronto, los Tigres vuelven a asomar la cabeza no obstante que perdieron el Clásico Regio, pero al ganar a ritmo de rock and roll tres de sus últimos cuatro partidos (3-0 al Guadalajara, 4-0 a Pumas y 3-0 a Xolos), amanecen por primera vez en zona de clasificación. Y, de ganar en Querétaro, el actual campeón entrando por la ventana del baño a la gran fiesta acaparará mucho los reflectores.

El sábado, Lucas Zelarayán volvió a la titularidad en plan grande. El famoso debate entre Dueñas y él se pulverizó quedando de manifiesto que el funcionamiento requería a uno de volante y al otro de enganche. Sin duda que el argentino aporta la verticalidad y el desequilibrio que el chileno Vargas no tiene.

El equipo de Ferretti muestra demasiadas soluciones en Aquino, Damm, Sosa, Gignac, el mismo Vargas pero jugando de 9, Zelarayán, Dueñas y Quiñones, para andarse codeando con León, Veracruz, Morelia, incluso Santos, por un lugar para clasificar.

Pero alrededor del vacilante torneo que han mostrado, les comparto el siguiente acertijo: si los Tigres sumaron 30 puntos en el Apertura 2016 con 22 goles anotados y 13 recibidos, ¿por qué en este torneo llevan 22 puntos con 21 goles a favor y 11 en contra?

La respuesta está en que en la mitad de los partidos (8) del Clausura 2017, no marcaron un mísero gol. En cambio, frente a Tijuana, de los primeros cuatro disparos, atinaron tres. En fin.

Al terminar el próximo partido en La Corregidora sólo se publicarán dos frases: "rotundo fracaso" o "favoritos para ganar la Liga". ¿No cree usted?

Del otro lado de la Ciudad, los de Mohamed abusaron de su condición de calificados frente al Veracruz. Las ausencias de Funes Mori y Pabon dejaron espacio para el consuelo.

Aunque quedó muy claro que eso de "aquí todos los jugadores son iguales" es sólo un eslogan que se usa para confortar a los que no juegan.

Todos queremos al Monterrey pirotécnico y divertido, y no al que jugó contra América, Santos, Toluca y Veracruz. ¿O hay que jugar como en el Clásico para ser campeón?

PD: Sólo los niños piden con todas sus fuerzas lo que desean. Y los aficionados al futbol.

¿Qué sería del futbol sin finales inesperados?

Lo escrito, escrito está. 
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