jueves, 15 de junio de 2017

Columna San Cadilla Reforma - 15 Junio 2017



La tristeza de Pulisic

Empatar contra México en el Estadio Azteca puede ser un regalo del cielo para cualquier estadounidense, menos para Christian Pulisic.

¿Por qué les cuento esto?

Andaba yo de metiche el pasado domingo en el Coloso de Santa Úrsula y uno de mis compas gringos, muy cercano al vestidor de "Yuesei", me contó el drama que vivió el chamaquito en su primera experiencia en el País.

Me dijeron que tras ser sustituido por Bruce Arena, Christian hizo tremendo berrinche en plena banca y ya en el vestidor derramó unas cuantas lágrimas por el coraje de no cumplir en la cancha como él habría querido y como esperábamos todos fuera de ella.

Lo bueno de esto fue que el niño le demostró a su técnico y sus compañeros que una igualada en México no basta.

Y ustedes preguntarán por qué.

Digamos que Christian tiene un fijación por la perfección desde pequeño, algo que le inculcaron sus papás, es decir, una mentalidad en la que sólo funciona GANAR, justo como esos niños matados que cuando sacan un 8 se tiran a llorar.

Y es que desde chavito recibió una educación de mucho esfuerzo y trabajo, por lo que no conseguir el mejor resultado casi casi significa el fin del mundo.

El punto fue que mientras sus compañeros festejaban el 1-1 contra el Tri, Puli andaba en plan depresivo y la neta no hizo mucha fiesta por el méndigo empate.

Quizá nos podamos burlar, decirle exagerado o lo que gusten al estadounidense, pero ya quisiéramos nosotros jugadores con ese grado de vergüenza deportiva.

¿Privilegios de más?

Ya ven que a mí me retechoca andar de intrigoso, y por eso no les voy a platicar que me dio la impresión de que Cruz Azul les dio un día más de vacaciones a los futbolistas extranjeros de su plantilla.

Y es que en una plantilla sobrepoblada de foráneos, no dejó de sorprenderme que el lunes sólo acudieron jugadores mexicanos a hacer pruebas tanto físicas como médicas a La Noria y a un hospital al sur de la Ciudad de México.

De hecho, hubo gente como Gabriel Peñalba que se presentó apenas ayer, pues todavía el domingo estaba en Argentina, de vacaciones, caso similar al de Martín Cauteruccio, quien no había volado cuando sus compañeros "Made in Mexico" ya estaban chambeando.

Ellos y algunos más realizaron sus pruebas ayer, apenas unas horas antes de salir con el resto del equipo hacia Juriquilla, Querétaro, donde La Máquina realizará parte de su pretemporada.

Me pregunto qué tal les habrían caído un par de días más de vacaciones a jugadores como Rosario Cota, Jair Peláez, Adrián Aldrete y Omar Mendoza, que ya estaban al pie del cañón desde el lunes tempranito.

Mail: san.cadilla@reforma.com 
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